La crisis migratoria en Ceuta alcanzó un nuevo punto crítico luego de que miles de ciudadanos marroquíes ingresaran de manera irregular al enclave español situado en el norte de África. La presión migratoria desbordó a las fuerzas de seguridad, dejó al menos 34 personas fallecidas durante el intento de cruce y obligó al Gobierno de España a desplegar al Ejército para reforzar la frontera con Marruecos.
Las autoridades de Ceuta solicitaron la declaración de una emergencia humanitaria, al considerar que se trata del mayor ingreso irregular registrado desde la crisis migratoria de mayo de 2021.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tenía previsto trasladarse a la ciudad autónoma mientras continuaban los operativos de seguridad y asistencia.
Una frontera desbordada
Las entradas se produjeron tanto por el espigón fronterizo del Tarajal como a nado, en una situación que superó rápidamente la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad españolas.
Según trascendió, el cordón policial instalado inicialmente fue retirado debido al enorme volumen de personas que continuaba llegando desde Marruecos.
La Guardia Civil recuperó varios cuerpos de personas que murieron ahogadas durante el intento de alcanzar territorio español, mientras miles de migrantes lograron ingresar a la ciudad.
Los sindicatos policiales denunciaron además una escasa intervención de las autoridades marroquíes para impedir el cruce masivo.
El pedido de ayuda al Gobierno español
Frente al escenario de colapso, el Gobierno de Ceuta reclamó al Ejecutivo nacional la declaración del estado de emergencia y el despliegue de efectivos militares para reforzar la vigilancia de la frontera.
Posteriormente, España confirmó el envío del Ejército para colaborar con la Guardia Civil.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó que las Fuerzas Armadas permanecerán en Ceuta "el tiempo que sea necesario" y aclaró que la situación "no es una guerra", sino una crisis protagonizada por personas y familias que, según sostuvo, son víctimas de redes de tráfico de migrantes.
El trasfondo de la crisis
Uno de los factores que aparece en el centro del debate es un reciente fallo de la Justicia española que eliminó la denominada "devolución en caliente", mecanismo mediante el cual los migrantes que ingresaban irregularmente podían ser retornados de forma inmediata a Marruecos.
Ceuta y Melilla constituyen las únicas fronteras terrestres entre África y la Unión Europea, por lo que históricamente representan uno de los principales puntos de ingreso de migrantes hacia el continente europeo.
Ambos enclaves cuentan con fuertes sistemas de seguridad compuestos por vallas, alambres, cámaras y torres de vigilancia, aunque esos dispositivos no lograron contener el ingreso masivo registrado durante las últimas horas.
Una ciudad al límite
Ceuta tiene una población cercana a los 84.000 habitantes y una superficie de apenas 18 kilómetros cuadrados.
Diversos testimonios describieron un escenario de fuerte tensión social ante la llegada masiva de personas.
Una vecina identificada como Carmen aseguró que nunca había visto una situación semejante. "Nosotros estamos todos metidos en casa, muertos de miedo, y las calles están llenas de personas", relató.
También manifestó que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), que ya se encontraba sobreocupado antes de la crisis, quedó completamente desbordado. "Hay muchos que te preguntan, te piden comida, agua... te piden por favor llamar para su familia para decirle que han llegado con vida", expresó.
Reacciones internacionales
La crisis generó repercusiones fuera de España.
Italia propuso suspender temporalmente el acceso de España al espacio Schengen mientras se controla la situación fronteriza.
En tanto, desde la Casa Blanca atribuyeron la crisis a las políticas migratorias impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez.
Comercios cerrados y temor en la población
La Confederación de Empresarios de Ceuta pidió a los comercios que permanezcan cerrados hasta que existan garantías de seguridad.
La entidad solicitó además evitar desplazamientos innecesarios y seguir exclusivamente la información oficial mientras continúan los operativos.
En su comunicado sostuvo que, pese al impacto económico de la medida, la prioridad debe ser "garantizar la seguridad y recuperar cuanto antes la normalidad en la ciudad".
Mientras tanto, España y Marruecos mantienen conversaciones para acelerar la devolución de migrantes y reforzar las medidas de control fronterizo, en un contexto que mantiene a Ceuta atravesando una de las crisis migratorias más graves de los últimos años.