La baja de tasas de créditos hipotecarios sumó nuevos movimientos en el sistema financiero argentino después de la primera licitación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Supervielle, Galicia y Patagonia modificaron las condiciones de sus préstamos UVA, mientras otras entidades ya habían aplicado recortes en los últimos días.
El cambio más pronunciado correspondió a Supervielle, que resolvió reducir a la mitad su tasa: pasó del 15% al 7,5%. Además, flexibilizó otra de las condiciones de acceso al financiamiento al disminuir de $5 millones a $3 millones el nivel de ingresos mínimos requerido para solicitar el préstamo.
Galicia, en tanto, llevó su tasa del 9,5% al 7,5%, con un plazo máximo de 20 años y financiamiento de hasta el 70% del valor de tasación y/o escrituración. Patagonia también aplicó una reducción, aunque menor: pasó del 9,7% al 8,5% y mantuvo un plazo de devolución de hasta 30 años.
El 7,5% se convirtió en una referencia para los bancos
Con las nuevas condiciones, Galicia y Supervielle quedaron alineados con el límite fijado para los créditos hipotecarios que se otorguen utilizando recursos provenientes del FGS. Según las condiciones del programa, esos préstamos no podrán superar una tasa del 7,5%.
Patagonia quedó por encima de ese nivel, con el 8,5%. Sin embargo, esa condición podrá mantenerse para líneas financiadas con recursos propios. En caso de utilizar fondos adjudicados mediante las licitaciones del FGS, los créditos originados con ese dinero deberán respetar el techo establecido.
Los movimientos se produjeron después de la primera subasta del programa impulsado por el Gobierno para aportar financiamiento de largo plazo al sistema. El esquema contempla colocar hasta $2 billones del FGS en depósitos UVA en entidades financieras, que posteriormente deberán canalizar esos recursos hacia préstamos hipotecarios destinados a la primera vivienda.
Las entidades que ya habían reducido sus tasas
Las decisiones de Supervielle, Galicia y Patagonia profundizaron una tendencia que había comenzado antes de la primera licitación. Macro había reducido al 7,5% la tasa de su línea hipotecaria, aunque la propuesta quedó destinada específicamente a clientes del Plan Sueldo Selecta y a sus hijos, quienes podrán acceder individualmente a las mismas condiciones preferenciales.
La línea de Macro podrá utilizarse para comprar una vivienda y también para mejorar, ampliar o refaccionar un inmueble. Tendrá alcance nacional y un plazo de financiación de hasta 20 años. Credicoop también modificó recientemente sus condiciones y llevó su tasa al 7,5%.
A esos movimientos se agregó el Banco Hipotecario, que redujo del 9,5% al 7,5% la tasa correspondiente a sus líneas para primera vivienda. La nueva condición comprende créditos destinados a compra, construcción, ampliación, terminación y refacción, con un plazo máximo de 180 meses —15 años— y financiamiento de hasta el 80% del valor de la propiedad.
El Banco Hipotecario amplió el alcance de la reducción
La gestión de esos préstamos podrá realizarse de manera completamente online. Para la adquisición de una segunda vivienda, en cambio, la tasa continuará en el 9,5%, por lo que el beneficio quedó concentrado en las operaciones vinculadas con el primer inmueble.
La reducción tampoco quedó limitada a las personas que inicien una solicitud desde ahora. El Banco Hipotecario informó que el nuevo porcentaje también alcanzará a los créditos que ya estaban en trámite, siempre que todavía no hubieran sido liquidados.
El escenario mostró, además, que varias entidades ya operaban por debajo del nuevo valor de referencia. Banco Ciudad, BBVA, ICBC y Banco Nación, que se encuentran entre las instituciones con mayor actividad en el desembolso de préstamos hipotecarios, contaban previamente con propuestas inferiores al 7,5%.
Se concretó el primer crédito con fondos de la licitación
En paralelo con la reducción de tasas, el Banco Hipotecario comunicó que se firmó la primera escritura correspondiente a un préstamo otorgado con recursos provenientes de la primera licitación del FGS destinada al financiamiento hipotecario.
La operación correspondió a la adquisición de una vivienda en Santa Cruz. El préstamo fue por $50 millones, con un plazo de 180 meses y una tasa del 7,5%, en línea con el máximo previsto para los créditos financiados mediante el nuevo mecanismo.
“Esta primera escritura representa un paso significativo en la implementación del programa destinado a fortalecer el acceso al crédito hipotecario para vivienda y reafirma el compromiso del banco con el financiamiento habitacional de las familias argentinas”, comunicó la entidad.
Qué deberán cumplir los bancos adjudicatarios
En la primera licitación participaron 18 entidades financieras, que presentaron 42 ofertas por un total de $258.640 millones. Frente a los $200.000 millones disponibles en esa instancia, finalmente fueron 13 los bancos que resultaron adjudicatarios de los recursos.
Las entidades tendrán 120 días corridos para transformar esos fondos en créditos hipotecarios. Los préstamos deberán estar destinados a la adquisición de la primera vivienda, contar con un plazo mínimo de 15 años, tener un máximo de 150.000 UVA por operación y aplicar una tasa que no supere el 7,5%.
La competencia también redujo la diferencia entre las condiciones ofrecidas por entidades públicas y privadas. De acuerdo con datos aportados por Federico González Rouco, economista de la consultora Empiria, la brecha entre la tasa promedio de ambos grupos pasó de 5,9 puntos porcentuales a 0,8 desde las elecciones.
El mercado espera nuevas reducciones
La rapidez con la que las entidades modificaron sus propuestas mostró uno de los primeros efectos del esquema de financiamiento impulsado a través del FGS. El 7,5% pasó a funcionar como una referencia para buena parte de las nuevas líneas destinadas a vivienda, publicó La Nación.
El próximo movimiento estará puesto en las entidades que todavía no actualizaron sus condiciones y en la posibilidad de que la competencia lleve algunas tasas por debajo de ese porcentaje. Las próximas licitaciones también serán determinantes para ampliar el volumen de recursos disponibles para préstamos hipotecarios.
De esta manera, la reducción del costo financiero comenzó a reconfigurar la oferta de créditos UVA, aunque las condiciones finales continuarán dependiendo de cada entidad, los ingresos requeridos, el porcentaje de financiación, los plazos y el destino del inmueble.