REDACCIÓN ELONCE
La Copa Entre Ríos ya se siente en cada rincón de la provincia y la gran final encuentra a dos equipos con realidades distintas pero un mismo sueño: hacer historia. La Florida de Chajarí disputará por primera vez una definición provincial, mientras que Juventud Urdinarrain buscará coronar un proceso que viene consolidándose en los últimos años.
En diálogo con El Once Deportivo, Santiago “Cucha” Pesoa y Matías Herrera reflejaron el clima que se vive en la previa. Desde la emoción hasta los nervios, ambos coincidieron en que se trata de un momento único en sus carreras. “La verdad que contento porque es la segunda vez que participamos en esta copa y llegar a una final es algo histórico para el club”, expresó Pesoa.
Por su parte, Herrera destacó el recorrido de su equipo y el esfuerzo colectivo: “Creo que nosotros el 90% de las chances que tuvimos las convertimos, pero el esfuerzo que viene haciendo el equipo es gigante. Creo que merecíamos estar en este lugar”.
Una final con caminos distintos pero mismo objetivo
El camino hacia la final de la Copa Entre Ríos tuvo matices diferentes para ambos equipos. Juventud Urdinarrain sorprendió con una goleada contundente en semifinales, mientras que La Florida construyó su clasificación desde la resiliencia y el trabajo colectivo.
A pesar de la baja, el jugador se mostró confiado en sus compañeros y en la preparación del equipo. La Florida ya ha demostrado carácter en momentos complejos, como en la serie ante Peñarol, donde logró revertir un resultado adverso en condición de visitante.
Respeto mutuo y análisis del rival
Ambos protagonistas dejaron en claro que el respeto entre los finalistas es total. Herrera valoró el recorrido de su rival: “Creo que merecido tiene que estar en la final, dejó afuera equipos muy importantes. Es un equipo muy parejo, muy duro en todas las líneas”.
Desde el lado de La Florida, Pesoa también analizó a Juventud con precisión: “La verdad que nosotros conocemos el rival, estilo juego".
En cuanto al planteo táctico, las coincidencias son claras: ambos equipos priorizan el ataque. “Creo que ese va a ser la impronta nuestra”, aseguró Herrera sobre la propuesta ofensiva de Juventud, mientras que Pesoa anticipó un duelo abierto: “Nosotros también tenemos lo mismo, así que va a ser un partido lindo porque también nosotros vamos en busca del gol rápido”.
El peso de la historia y el apoyo de la gente
La final de la Copa Entre Ríos no solo se juega dentro de la cancha. En Chajarí, el acontecimiento se vive como un hecho histórico, especialmente por el origen rural del club. “Se vive de una manera diferente, estamos a full. Hay gente que acompaña a todos lados y la verdad que que estaba muy contento”, contó Pesoa.
En Urdinarrain, en tanto, la pasión también se hace sentir con fuerza. Herrera describió el contexto como algo que trasciende lo deportivo: “Especial creo que te quedas un poco corto, la ciudad se parte al medio, se divide en dos, la gente se pone loca por su club”.
El acompañamiento del público será un factor determinante en ambos partidos, tanto en la ida como en la vuelta. La expectativa crece y promete estadios colmados.
Historias personales en busca de la gloria
Detrás de esta final hay historias de esfuerzo y evolución. Pesoa, por ejemplo, no siempre fue delantero: “Por ahí un delantero raro porque en los últimos años me tocó jugar de nueve, si no yo jugaba de cinco”. Su adaptación lo llevó incluso a convertirse en goleador.
Herrera, en cambio, se define como un jugador más asociado al juego colectivo: “Yo trato de correr, de pasar, de echar un centro, me gusta más la asistencia”. Ambos reflejan el sacrificio y la versatilidad del fútbol del interior.
Más allá de lo individual, el objetivo es claro: levantar el trofeo. Aunque el respeto y el espíritu deportivo están por encima de todo.