REDACCIÓN ELONCE
Un conflicto por la ubicación de un puesto de venta de empanadas se registró este viernes al mediodía en Paraná, en la zona del Thompson y Puerto Sánchez. La situación generó la intervención de personal municipal y policial.
El episodio ocurrió en la intersección de calles Soler y Bravard, donde funciona el puesto de una emprendedora que comercializa alimentos los fines de semana. El reclamo surgió a partir de la ubicación del mismo, en un punto donde, según indicaron autoridades, no está permitida su instalación.
Desde el área de Habilitaciones de la Municipalidad confirmaron que la mujer cuenta con autorización para trabajar, pero en otro sector cercano, específicamente en la rotonda de ingreso a Puerto Sánchez, a unos 500 metros del lugar donde se encontraba.
En ese contexto, personal de Control Urbano se hizo presente para solicitar el traslado del puesto, lo que derivó en la discusión en el lugar.
La postura del Municipio
El subdirector de Habilitaciones, Germán López, explicó que la autorización otorgada no corresponde al punto donde estaba instalada la vendedora.
“Se realizó un listado de autorizaciones dentro de la rotonda donde la señora está habilitada para que se instale ahí y no acá. La orden es que en Bravard y Soler no se instale ningún puesto”, señaló.
Además, remarcó que la indicación es que el puesto se traslade al sector autorizado. “Simplemente que se trasladen o armen en el lugar que fueron autorizados”, indicó.
Consultado sobre la continuidad del procedimiento, explicó que la intervención policial responde a garantizar el cumplimiento de la medida. “Nosotros cumplimos con lo informado. La Policía tiene la orden de solicitar que se retiren”, agregó.
El reclamo de la vendedora
Por su parte, Natalia Gómez, responsable del emprendimiento, cuestionó la decisión y aseguró que desarrolla la actividad en ese lugar desde hace tiempo.
“Todo el año vendo acá los fines de semana y nadie me dice nada. Este año quise hacer todo en regla para que no me molesten y ahora me quieren sacar”, expresó.
La mujer planteó que trasladar el puesto afectaría directamente su trabajo. “Si me voy a la rotonda no vendo. Mis clientes están acá”, afirmó.
También manifestó su disconformidad con el procedimiento y pidió igualdad de criterio. “Si la ley es para todos, tendrían que sacar a todos los puestos, no solo a mí”, sostuvo.