Tras la muerte de más de 30 cabezas de ganado en el departamento de Ñeembucú, en Paraguay, los estudios de laboratorio confirmaron que los animales fallecieron a causa de rabia bovina.
Los casos fueron reportados en establecimientos rurales de los distritos de Cerrito y Laureles, donde desde hace varias semanas los ganaderos venían registrando una inusual mortandad de vacunos.
De acuerdo con la información difundida por medios locales, los animales afectados comenzaron a presentar dificultades para caminar y, con el paso de los días, desarrollaron problemas en la cadera que les impedían mantenerse de pie. Posteriormente, morían a causa de la enfermedad.
Ante las denuncias realizadas por los productores, intervinieron inicialmente el Ministerio Público y la Policía Nacional. Más tarde, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) tomó muestras de los animales para realizar los análisis correspondientes.
Los resultados confirmaron que la causa de la mortandad fue un brote de rabia bovina, descartando otras posibles enfermedades o intoxicaciones.
Tras conocerse el diagnóstico, las autoridades sanitarias recomendaron a todas las personas que hayan tenido contacto con los animales afectados acudir al centro de salud más cercano para recibir una evaluación médica preventiva, debido al riesgo que representa esta enfermedad zoonótica.
Ante esta situación, los organismos sanitarios realizan el monitoreo y la implementación de medidas de control para evitar la propagación del brote en la región ganadera de Ñeembucú.