REDACCIÓN ELONCE
Claudio Páez rompió el silencio tras la agresión que sufrió al finalizar un partido del torneo U21 de la Asociación Paranaense de Básquet (APB) y aseguró que el episodio lo tomó completamente por sorpresa. Acompañado por Martín Tesoro, integrante del Colegio de Árbitros, ambos explicaron en "El Once Deportivo" las razones que llevaron a suspender las designaciones arbitrales hasta el próximo 6 de julio, en una decisión que busca abrir un espacio de reflexión sobre la violencia que atraviesa el deporte.
El hecho ocurrió luego del encuentro entre Sionista y Estudiantes, que terminó con victoria del conjunto local por 73 a 71, en un partido que, según el propio árbitro, había transcurrido con normalidad hasta los instantes finales.
"La verdad que el partido en sí estuvo muy lindo, muy entretenido, muy dinámico. Son dos equipos muy buenos que, como quedó demostrado a lo largo del año, por algo jugaron esta instancia. A nivel federativo también han dado muy buenos resultados. La verdad que fue un partidazo, pero se vio justo empañado en el final", relató Páez.
"No era algo que esperaba que pudiera pasar"
El árbitro reconoció que durante el desarrollo del partido nunca percibió un clima que hiciera prever una agresión de esas características: "No había una sensación de que pudiera llegar a pasar algo así. Para nada", afirmó.
Incluso explicó que conocía a buena parte de las personas que se encontraban en el estadio: "El ambiente del básquet acá en Paraná es chico, nos conocemos todos, así que no era algo que esperaba que pudiera pasar, te soy sincero".
Uno de los aspectos que más impactó al árbitro fue que la agresión no provino de un jugador ni de un simpatizante exaltado, sino de una persona vinculada al operativo de seguridad del encuentro: "Fue cortito, pero fue intenso. Sinceramente me agarra de sorpresa y cuando me doy vuelta quiero ver qué pasó, pero no termino de identificar porque había tres personas de las cuales dos más cercanas las conocía".
El mensaje que decidió no escuchar
Tras el episodio, Páez reveló que recibió un mensaje del agresor, aunque hasta el momento decidió no escucharlo: "Tengo un mensaje, un audio de él, de dos minutos. La verdad no lo he escuchado todavía".
Consultado sobre los motivos, fue sincero respecto del impacto emocional que todavía le genera lo sucedido: "No lo escuché todavía. Todavía sigo con toda la bronca. Ser árbitro es complicado, es complicado lidiar con emociones. Así como los jugadores tienen las suyas, nosotros también tenemos las nuestras".
En ese sentido, explicó que el trabajo arbitral no termina con el pitazo final: "Uno piensa que terminamos el partido, nos vamos y ya está. Y la verdad que no es así. Yo personalmente me frustro. Es algo muy emocional mío".
"Los que te cuidan te pegan"
Martín Tesoro, integrante del Colegio de Árbitros de Paraná, puso el foco en un aspecto que consideró especialmente grave: la persona que agredió a Páez formaba parte del esquema de seguridad previsto para el encuentro: "Si los que te cuidan te pegan, imaginate".
Para Tesoro, esa situación excede ampliamente un conflicto deportivo: "Es como que yo lleve a mi hijo a la escuela y la maestra le pegue. Eso nos dolió el doble".
Además, recordó que el arbitraje moderno promueve el diálogo permanente con jugadores y entrenadores.
"Hoy se pide que el árbitro hable más. Tenemos que hablar más y explicar más. No siempre vas a convencer, pero hay que conversar", dijo. Por eso aseguró que el hecho produjo una profunda preocupación dentro del Colegio de Árbitros: "Nos empaña y nos preocupa".
Una decisión para detener la escalada de violencia
Tesoro explicó que la determinación de no designar árbitros hasta el lunes 6 de julio no fue tomada como una medida de fuerza, sino como una pausa necesaria para discutir cómo enfrentar un problema que consideran cada vez más frecuente: "Nosotros tenemos la obligación de darle respuesta a más de 60 compañeros".
Y agregó que una gran parte de los árbitros son jóvenes que recién comienzan en la actividad: "Tenemos que decirles a los papás de esos jóvenes árbitros que este es un entorno seguro, que pueden venir a arbitrar, aprender y trabajar. Hoy nos encontramos con otra situación".
Por ese motivo, sostuvo que alguien debía detener el desarrollo normal de la competencia: "Alguien tiene que decir tiempo muerto. Porque si no vamos a seguir jugando y un día va a pasar algo que va a ser más grave de todo esto".
La violencia como problema social
Durante la entrevista, Claudio Páez también vinculó estos hechos con un fenómeno que, a su entender, excede al deporte: "Estamos normalizando el tema de la violencia. Se ve en la escuela, se ve en la calle, se ve en el deporte, se ve en la salida de los boliches y la verdad que ya no está tan bueno que lo normalicemos".
El árbitro remarcó que ningún desacuerdo deportivo puede justificar una agresión física: "Nada habilita la agresión física".
En esa misma línea, señaló que el objetivo del parate es precisamente evitar que estos episodios pasen a formar parte de la rutina: "El parate también viene por ese lado. Para no normalizarlo".
"Hay que trabajar sobre los valores"
Tesoro sostuvo que el básquet debe recuperar su rol formativo y reclamó un abordaje institucional del problema: "Estoy convencido de que el deporte del básquet es parte de un sistema educativo. Si desde el deporte no trabajamos fuertemente con los valores y priorizamos solamente ganar, creo que estamos errando el camino".
El dirigente valoró que la Federación Entrerriana de Básquet haya comenzado a reconocer también a los equipos que terminan en el cuarto puesto, como una forma de reforzar el valor de la participación por encima del resultado.
Sin embargo, consideró que el desafío actual es mucho más profundo: "Necesitamos ayuda profesional. No hay que estar especulando. Cuando me duele la cadera voy al traumatólogo. Bueno, acá necesitamos ayuda profesional".
Esperan propuestas para volver a jugar
Aunque la suspensión de designaciones se mantendrá, al menos, hasta el lunes 6 de julio, Tesoro aclaró que el Colegio de Árbitros mantiene abiertas las puertas al diálogo con la Asociación Paranaense de Básquet: "Estamos abiertos a que nos presenten otras propuestas relacionadas a esto".
Reconoció que la violencia no desaparecerá de un día para otro, pero insistió en que resulta imprescindible construir mecanismos que permitan proteger a quienes forman parte del espectáculo deportivo.
"La violencia no la vamos a solucionar de un día para el otro. Tampoco podemos poner un policía en cada cancha. Pero necesitamos una respuesta", cerraron.