REDACCIÓN ELONCE
El clásico entre Quique y Talleres volverá a reunir al básquet de Paraná este domingo en calle Alsina, por la octava fecha de la Liga Provincial de Mayores. En la previa, Franco Tomiozzo, jugador de Quique, y Tobías Motura, representante del Rojo, visitaron El Once Deportivo y analizaron el presente de sus equipos, las dificultades provocadas por lesiones y bajas y la expectativa que genera uno de los partidos especiales del calendario.
Antes del clásico, ambos deberán afrontar otro compromiso en una doble jornada. Talleres viajará este viernes a Santa Elena, mientras que Quique tendrá como rival a Paracao. Por ese motivo, los protagonistas coincidieron en que primero deberán concentrarse en esos encuentros antes de poner toda la atención en el duelo del domingo.
Tomiozzo resumió la postura de Quique: “Primero sentir el famoso dicho del paso a paso, que primero se arranca con el primer partido, que sería el viernes, que es contra Paracao, y ya el domingo, si perdemos o ganamos, vamos a tener la misma energía y vamos a tratar también de competir dentro del barrio y tratar de conseguir esa victoria de local”.
Las bajas condicionaron el comienzo del torneo
El inicio de la competencia presentó dificultades para los dos planteles. Talleres sufrió varias lesiones que obligaron al cuerpo técnico a modificar piezas importantes y reorganizar el equipo. Motura explicó que, pese a esos inconvenientes, el trabajo táctico se mantuvo como una de las herramientas principales para afrontar cada compromiso.
“Nosotros tuvimos un par de bajas por tema de lesiones en estos últimos días, así que un poco reorganizándonos. Pero desde lo táctico, yo creo que el cuerpo técnico, el planteo del scouting y todo, venimos haciendo un buen laburo. Más allá de que son bajas sensibles, no nos queda otra que reorganizarnos y ver cómo salimos adelante”, sostuvo el jugador de Talleres.
En Quique, por su parte, el comienzo tampoco fue sencillo. Tomiozzo reconoció que las tres primeras derrotas dejaron sensaciones negativas porque consideraban que, pese a la dificultad de los rivales, eran partidos en los cuales podían competir por la victoria.
La salida de Facundo Folmer y el desafío para Quique
Uno de los cambios importantes para Quique fue la partida de Facundo Folmer, quien dejó el equipo para incorporarse a Independiente. La salida obligó a redistribuir responsabilidades dentro de un plantel que busca mantenerse competitivo.
“Felicitaciones para él, se lo merecía. Tuvimos que acomodar algunas cosas, no nos perjudicó mucho en sentido del plantel, pero por lo menos es una gran ficha y es complicado reemplazarlo, porque justamente es dentro de mi posición. Por lo menos nos adaptamos con los mayores que tenemos y hay que adaptarse bien”, expresó Tomiozzo.
Talleres también atravesó una seguidilla de inconvenientes físicos. Motura reconoció que las lesiones golpearon especialmente porque afectaron a jugadores de experiencia y referentes dentro del plantel. Sin embargo, destacó que una reciente victoria como local permitió recuperar confianza en medio de la competencia.
Motura y las nuevas responsabilidades en Talleres
Con apenas unos años dentro de Primera División, Motura comenzó a ocupar un papel de mayor relevancia. El jugador reconoció que tuvo que adaptarse rápidamente a asumir responsabilidades dentro del equipo y tomar más decisiones durante los partidos.
“La verdad que en muy pocos años me tuve que adaptar a ser mayor y tener un poco más de responsabilidades. La verdad que siempre tuve la confianza de todo el cuerpo técnico y creo que estoy bien preparado físicamente para hacerme cargo de lo que me toque”, manifestó.
Tomiozzo también atraviesa un proceso particular. Después de su etapa en Paracao y de haber jugado durante algunos meses en Petrolero de Neuquén, tomó la decisión de incorporarse a Quique atraído, entre otras cuestiones, por el proyecto deportivo y la posibilidad de competir a nivel Federal. El jugador reconoció que el cambio representó un nuevo paso en su carrera.
“Somos todos hermanos hasta que empieza el partido”
El clásico tendrá además el condimento particular de enfrentar a jugadores que se conocen, comparten ambientes deportivos y mantienen vínculos fuera de la cancha. Esa relación cambia durante los minutos de competencia.
“Somos todos hermanos hasta que empieza el partido”, resumió Tomiozzo durante la entrevista. Más adelante explicó la transformación que se produce cuando comienza el juego: “El tema de la competencia dentro de los partidos se nota la diferencia, acá estamos compitiendo, no nos estamos divirtiendo”.
El jugador de Quique también destacó el esfuerzo que realiza la institución para sostener el proyecto. “El club está haciendo un gran esfuerzo en el lado administrativo, en el lado de los jugadores, entrenar todos los días y poder tener todo a la mano. Poder jugar y tratar también de conseguir otra plaza de vuelta al Federal”, señaló.
Talleres volvió a apostar por la defensa
En Talleres, las bajas también generaron una modificación en la forma de afrontar los encuentros. Motura explicó que el equipo había tenido durante el torneo anterior un importante poder ofensivo, pero las ausencias obligaron a recuperar una identidad históricamente vinculada con la defensa.
“El básquet se gana defendiendo. Este año en el primer torneo lo planteamos de cierta manera, donde nuestras buenas defensas nacían de unas buenas ofensivas porque la verdad que teníamos mucho gol, y ahora con estas bajas que hemos tenido volvimos a lo nuestro, que fue siempre defender, para construir a partir de ahí un buen ataque”, explicó.
Las ausencias también abrieron espacios para jugadores más jóvenes. Motura destacó que la salida temporal de piezas importantes obligó a distribuir de otra manera el goleo y los minutos. “El haber un par de bajas mayores nos llevó a que los pibes tengan que jugar un poco más y los pibes están listos, así que vienen rindiendo bien”, valoró.
El vínculo de la Primera con las inferiores
Otro de los aspectos destacados durante la entrevista fue la relación de los jugadores de Primera con las categorías formativas. Motura reconoció que todavía se considera un joven del club, aunque los chicos de las inferiores ya lo observan como un referente.
“Yo me sigo sintiendo un pibe y por ahí los pibes no me ven así. Los Mini, U11, hasta U15 te diría que me ven como un jugador de Primera mayor”, contó. Además, relató las consultas que recibe de los más chicos: “Muchos por ahí te lo dicen: ‘Yo quiero tirar como vos’, me preguntan cómo hacés para tirar y yo, como te digo, es como que me siento LeBron”.
Tomiozzo aseguró que una situación similar ocurre en Quique, donde las categorías formativas mantienen contacto permanente con el plantel superior. Los entrenamientos cercanos y las actividades institucionales permiten que los más chicos observen a los jugadores de Primera y establezcan un vínculo con ellos.
Los referentes que marcaron a Tomiozzo y Motura
Ambos jugadores también recordaron a quienes observaban cuando daban sus primeros pasos en el básquet. Tomiozzo destacó especialmente a referentes locales y señaló que desde muy joven buscaba consejos para mejorar diferentes aspectos de su juego.
“Era el típico que yo le preguntaba: ‘Che, ¿cómo mejoro esto? Che, ¿cómo mejoro esto?’”, recordó. El jugador de Quique, actualmente de 21 años, comenzó a participar de competencias federales desde los 17, etapa que le permitió incorporar experiencias como los viajes y las exigencias de combinar deporte, entrenamientos y estudios.
Motura, en tanto, recordó especialmente al equipo de Talleres que se consagró campeón en 2016. Entre los nombres que quedaron en su memoria mencionó al “Pirata” Rioja, Juan Jaime y el “Palo” Aguirre, jugadores con los que identificaba al club durante sus primeros años como espectador.
Quique y Talleres, frente a frente
Después de cumplir sus respectivos compromisos del viernes, los dos planteles cambiarán rápidamente el foco para el partido más esperado del fin de semana. El clásico entre Quique y Talleres se disputará el domingo en calle Alsina, en el marco de la octava fecha de la Liga Provincial de Mayores.
La expectativa no queda limitada a los integrantes de ambas instituciones. Motura invitó también a los seguidores del básquet paranaense a acercarse al encuentro: “Invitar a toda la gente de Talleres y también a los simpatizantes del básquet, más allá de los clubes, porque se pone lindo el clásico ahí en Quique”.
Con dos planteles atravesados por cambios, lesiones y una mayor participación juvenil, el duelo aparece como una nueva prueba dentro de la competencia provincial. Pero cuando Quique y Talleres salgan a la cancha, el presente de cada uno quedará momentáneamente a un lado: como resumieron sus propios protagonistas, la amistad existe fuera del rectángulo de juego; adentro, será tiempo de competir.