Científicos del Conicet identificaron una nueva especie de reptil gigante que habitó el actual territorio argentino hace aproximadamente 237 millones de años. El hallazgo fue realizado en el Parque Nacional Talampaya, en la provincia de La Rioja, y quedó plasmado en un estudio publicado recientemente en la revista científica Papers in Palaeontology.
La especie fue denominada Shakajlura riojanensis, un nombre que significa "lagarto bendito de La Rioja". Los investigadores determinaron que se trataba de un gran depredador que podía alcanzar los seis metros de longitud y que poseía un cráneo de alrededor de 60 centímetros.
Según los especialistas, este animal vivió durante el período Triásico, una etapa clave de la historia de la Tierra que se desarrolló antes del dominio de los dinosaurios y después de la extinción masiva ocurrida hace unos 252 millones de años.
Un hallazgo realizado en Talampaya
El descubrimiento fue posible a partir de campañas paleontológicas realizadas entre 2017 y 2018 en la Formación Chañares, uno de los sectores más importantes para el estudio de vertebrados fósiles en Sudamérica.
Los restos recuperados fueron analizados por investigadores del Conicet, del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILAR), del Museo Argentino de Ciencias Naturales y de otras instituciones científicas del país.
El primer autor del trabajo fue Ariel Cardillo, becario doctoral del Conicet en el CRILAR, quien destacó la importancia que tienen estos fósiles para comprender la evolución de distintos grupos de reptiles durante el Triásico.
Un pariente lejano de los cocodrilos
Los investigadores explicaron que Shakajlura riojanensis pertenece al grupo de los Paracrocodylomorpha, un linaje considerado fundamental para reconstruir el origen evolutivo de los cocodrilos actuales.
"Los Paracrocodylomorpha son importantes por varios motivos. Por un lado, nos cuentan sobre el origen de los cocodrilos, los únicos representantes del linaje que llegaron hasta la actualidad. Por otra parte, nos dan información sobre cómo eran esas faunas triásicas posteriores a la extinción pérmica", explicó Cardillo.
El estudio también señala que los registros fósiles de este grupo son escasos en comparación con otros animales de la misma época, por lo que cada nuevo hallazgo aporta información valiosa para la comunidad científica.