Familiares y allegados de Soledad Palameta Miller, la científica argentina detenida en Brasil por el presunto robo de muestras de virus afirmaron que la causa se originó a partir de una denuncia intencional para perjudicarla. En ese marco, rechazaron las acusaciones y sostuvieron que no existen pruebas concluyentes que acrediten los hechos investigados.
Desde su entorno indicaron que la presentación que dio origen al caso no habría sido realizada por una persona idónea y que respondería a intereses personales. “Una persona no idónea hizo una denuncia con interés propio de perjudicar a Soledad”, expresó un familiar, quien además remarcó que la situación generó incertidumbre y preocupación en el círculo cercano de la investigadora.
Asimismo, señalaron que los abogados que intervienen en Brasil trabajan para aclarar lo sucedido y demostrar la inocencia de la científica. “Se están encargando los abogados en Brasil en resolver cuanto antes todo e ir aclarando, confiamos en la Justicia y esperamos que se diga la verdad”, añadieron.
Cuestionamientos a la investigación
La defensa también puso en duda los elementos reunidos hasta el momento y sostuvo que la investigadora utilizaba determinados laboratorios por cuestiones operativas, ya que no contaba con instalaciones propias para desarrollar su trabajo. En ese sentido, consideraron que su accionar se enmarcaba dentro de sus funciones académicas y científicas.
Además, insistieron en que no se acreditó la sustracción indebida del material biológico ni la existencia de maniobras ilegales. Según plantearon, el caso debe analizarse en profundidad para evitar interpretaciones erróneas sobre procedimientos habituales en el ámbito científico.
En paralelo, remarcaron que la investigadora mantiene arraigo en Brasil, con trabajo estable, domicilio fijo y responsabilidades familiares, lo que fue considerado por la Justicia al momento de otorgarle la libertad provisional.
Expectativa por la resolución judicial
Mientras la causa continúa en etapa de investigación, la científica deberá cumplir con una serie de condiciones impuestas por la Justicia brasileña, entre ellas la prohibición de salir del país y de ingresar a los laboratorios de la universidad.
En este contexto, su entorno reiteró la confianza en el proceso judicial y expresó su expectativa de que se esclarezcan los hechos. Insistieron en que la denuncia inicial habría sido el punto de partida de una causa que, según sostienen, carece de fundamentos sólidos.
La defensa busca reorientar el foco del caso hacia el origen de la acusación, mientras aguardan avances que permitan determinar responsabilidades y esclarecer si existió o no una maniobra para perjudicar a la investigadora.