REDACCIÓN ELONCE
En el Día de las Futbolistas Argentinas, Arenas, el primer club de fútbol femenino de Paraná, celebró el crecimiento de una disciplina que pasó de tener escasos espacios para las mujeres a sumar categorías, competencias y nuevas generaciones de jugadoras. Carolina Benke, referente y futbolista de Primera División, y Silvana Didb, presidenta de la institución, repasaron en diálogo con Elonce el camino recorrido y los desafíos que todavía enfrenta el fútbol femenino.
La historia comenzó hace aproximadamente 12 años con una escuelita destinada exclusivamente a mujeres. Con el paso del tiempo se incorporaron más jugadoras y familias hasta que, en 2018, aquel proyecto dio un paso decisivo y quedó constituido formalmente como club.
“La escuelita en realidad inicia por un deseo propio de siempre seguir ligada al deporte que más amo en el mundo. Y también como una posibilidad de el día de mañana un futuro trabajo, ¿no? Y, ¿por qué no profesionalizarme desde otro lugar, no solamente como jugadora?”, recordó Benke.
De una escuelita al primer club femenino
La incorporación progresiva de niñas, adolescentes y mujeres permitió consolidar el proyecto y ampliar sus objetivos. Arenas cumplió así 12 años desde el nacimiento de la escuelita y ocho desde su conformación como club.
“Con el tiempo fuimos sumando más gente, se fueron sumando familias, más niñas, adolescentes, mujeres que eligen este deporte que es lo mejor que hay”, destacó Benke.
Actualmente, Arenas cuenta con una estructura que acompaña a las jugadoras desde sus primeros pasos hasta Primera División. “El club tiene todas las categorías: arrancan con escuelita, iniciación, Sub 10, después Sub 12, Sub 13, Sub 16 y Primera División”, detalló Didb.
El nuevo desafío para la Sub 13
La institución participa formalmente de las competencias organizadas por la Liga Paranaense de Fútbol y también disputa el torneo alternativo Promesas, pensado como instancia de iniciación competitiva.
Este domingo, además, llegará un desafío especial: la categoría Sub 13 debutará en el Regional Amateur, competencia organizada por el Consejo Federal a través de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
“Una alegría enorme para las gurisas. Para nosotros como club, es una posibilidad de salir a explorar un poquito más lo que es la competencia en otros lugares”, expresó la presidenta de Arenas.
De competir contra varones al Regional Amateur
El estreno tendrá un significado particular por la historia de las futbolistas que integran el plantel. Varias comenzaron su formación cuando todavía debían competir contra equipos masculinos para sumar experiencia.
“Es una categoría que arrancó hace varios años atrás jugando Liga Paranaense contra varones y desde ahí se vinieron formando. Es un hermoso cierre para esa categoría, ese equipo que hace tanto que lucha por tener su lugarcito en el fútbol femenino”, valoró Didb.
Desde junio, el club desarrolla sus actividades en el complejo La Glorieta, donde las diferentes categorías entrenan tres veces por semana: lunes, miércoles y viernes. Las prácticas comienzan alrededor de las 16 y se extienden hasta las 19.30.
El crecimiento deportivo también estuvo acompañado por una transformación cultural. Las referentes de Arenas señalaron que las niñas que actualmente llegan al club encuentran una realidad muy diferente a la que enfrentaron quienes quisieron jugar al fútbol décadas atrás.
“Las mujeres también podemos jugar al fútbol”
“En nuestra ciudad haber iniciado una escuelita de fútbol femenino exclusivamente fue como: ‘Wow, esto rompe todos los paradigmas’”, recordó Benke al analizar el impacto que tuvo la iniciativa.
Ese proceso, señaló, permitió instalar progresivamente una concepción diferente sobre la participación femenina en el deporte. “Fue forjando toda una idea, todo un concepto nuevo de decir: ‘Che, las mujeres también podemos jugar al fútbol, podemos dirigir, podemos gestionar, podemos administrar, podemos hacer un montón de cosas’”, remarcó.
La jugadora sostuvo que el crecimiento se aceleró especialmente después de la pandemia, con una multiplicación de equipos y competencias. “Hoy el fútbol femenino se ha extendido tanto que hay muchas ligas libres de fútbol 5, de fútbol 7, se juega fútbol 9”, enumeró.
Una lucha por ganar espacios
Pese al avance registrado, desde Arenas reconocieron que todavía existen dificultades para conseguir condiciones y oportunidades similares a las de otras disciplinas.
“Es una lucha constante, es una pelea cuerpo a cuerpo para generar el espacio, el lugar. Se abren cada vez más lugares y espacios. Es verdad, de a poquito cada vez es más visible”, afirmó Didb.
La dirigente consideró que el crecimiento de la cantidad de futbolistas también genera presión para ampliar las oportunidades. “Son muchas las que están peleando por tener su lugarcito en el fútbol, pero cuesta todavía”, reconoció.
Para Benke, el cambio resulta particularmente visible al comparar la situación actual con su propia infancia. “No había espacios para nosotras”, recordó sobre sus primeros años, cuando llegó a disputar competencias junto a varones.
“Hoy es imparable el fútbol femenino”
Con el paso de los años, aquella experiencia se transformó en una motivación para abrir oportunidades a otras generaciones. Benke combinó su trayectoria como futbolista con la gestión y formación dentro del proyecto.
“Fui desarrollando toda mi carrera también y, a la par que hacía de futbolista, hacía de gestora de un club y de una escuelita, dando muchas posibilidades y abriendo el camino a tantas otras”, relató.
La referente destacó que el fenómeno ya supera ampliamente a Paraná y alcanza a toda Entre Ríos y el país. Además, señaló la incorporación de nuevas categorías oficiales impulsadas desde AFA como una señal de ese avance.
“A raíz de esa masificación, hoy es imparable el fútbol femenino, y no solamente acá en Paraná, sino que en todo Entre Ríos y a nivel nacional”, concluyó Benke.