La clasificación de Paraguay a los octavos de final del Mundial 2026, luego de eliminar a Alemania por penales, dejó una conexión especial con Patronato. La Albirroja, dirigida por Gustavo Alfaro, dio uno de los grandes golpes de la competencia al imponerse 4 a 3 en la definición desde los doce pasos, tras igualar 1 a 1 en Boston.
La relación con Paraná aparece a través de dos nombres que dejaron su marca en el Rojinegro: Alfaro, actual entrenador paraguayo, y Gabriel Ávalos, delantero de la selección guaraní que tuvo un paso recordado por el club entrerriano.
Aunque pertenecen a momentos distintos de la historia de Patronato, ambos quedaron vinculados con una jornada mundialista que sorprendió al fútbol internacional.
El paso de Alfaro por Patronato
Antes de construir una extensa carrera como entrenador en el fútbol argentino y de selecciones, Gustavo Alfaro dirigió a Patronato en el Torneo Argentino A de 1998. Su ciclo fue breve, pero dejó números contundentes: estuvo al frente del equipo en 19 partidos, con 10 triunfos, ocho empates y apenas una derrota.
Aquella campaña no alcanzó para conseguir el ascenso, pero fue recordada por el rendimiento del equipo y por la impronta que ya mostraba un técnico que luego pasó por clubes como Quilmes, Arsenal, Boca y la selección de Ecuador, antes de asumir el desafío de conducir a Paraguay.
Con Alfaro en el banco, Paraguay resistió los 120 minutos ante Alemania, sostuvo el empate con orden defensivo y encontró en Orlando Gill una figura decisiva en la tanda de penales. El arquero atajó dos remates y José Canale convirtió el disparo que selló la clasificación guaraní entre los 16 mejores del torneo.
Ávalos y una noche que quedó en la historia
El otro vínculo de Patronato con Paraguay lo representa Gabriel Ávalos. El delantero paraguayo llegó al club en 2019 y protagonizó una de las actuaciones más recordadas de la etapa del Rojinegro en Primera División: convirtió tres goles en el histórico 3 a 0 ante River, en el estadio Monumental.
Ese triplete lo instaló definitivamente en el recuerdo de los hinchas de Patronato y fue una de las grandes noches del atacante en el fútbol argentino. Su paso por Paraná le permitió ganar visibilidad y consolidarse en una trayectoria que luego continuó en Argentinos Juniors e Independiente, además de abrirle las puertas de la selección paraguaya.
La eliminación de Alemania le dio a Paraguay una clasificación histórica y renovó la ilusión de un país que volvió a protagonizar una instancia decisiva de un Mundial después de varios años.
Para Paraná, la hazaña también tuvo un detalle particular: dos nombres ligados a Patronato quedaron asociados, desde distintos recorridos, a una de las grandes sorpresas de la Copa del Mundo.