Paraná El joven fue muerto a puñaladas

A 20 años del crimen de Alejandro Comas “y un dolor que no se va”

Alejandro Comas fue hallado con más de 52 puñaladas en un bañado. Durante años su familia realizó marchas y vigilias pidiendo justicia. “Hubo un juicio pero fue para dejarnos conformes y callarnos”, expresó su mamá a Elonce.

14 de Junio de 2023

Este 14 de junio se cumplen 20 años del brutal asesinato de Alejandro Comas, el joven de 28 años que salió un viernes por la noche de su casa en el barrio Anacleto Medina y al otro día fue hallado sin vida en la zona de bañados, en calle Rubén Zárate al final de la ciudad de Paraná.

 

Su cuerpo estaba desnudo y con más de 50 puñaladas.

 

Por el crimen fue enjuiciada y condenada a cadena perpetua una sola persona, Héctor Albornoz, pero para la familia de Comas, no actuó solo.

 

Elonce habló con Ramona Martínez, madre de Alejandro, quien mantiene viva la memoria de su hijo y a pesar del paso del tiempo y un dolor que no se va, muchas veces piensa que el joven “va a volver a entrar a la casa”.

 

 

 

“El 14 de junio de 2003, de madrugada, a mi hijo lo apuñalaron. Él había salido un viernes, como cualquier chico, a bailar, a estar con sus amigos, y al otro día nos vinieron a avisar que lo habían encontrado tirado en el bañado en calle Zárate al final, desde entonces anduvimos pidiendo justicia”, recordó.

 

“Hubo un juicio contra Albornoz, pero creo que lo hicieron para dejarnos conformes, no creo que haya sido él solo porque mi hijo era grandote. Hubo mucha maldad, le hicieron mucho daño y él no era una persona mala. Hasta el día de hoy me preguntó por qué le hicieron eso”, se preguntó Ramona.

 

Martínez forma parte de VIDAER, la entidad que nuclea a los familiares de víctimas de delitos aberrantes. “Mientras puedo acompaño a las familias que han pasado por la pérdida de un ser querido, una es mamá y sabe que el dolor es para toda la vida. Así pasen 20 años estás esperando, te sentás en la puerta y miras para la esquina, pensando que en algún momento va a venir o va a entrar a la casa”, expresó.

 

Tras ello, confesó: “Le pedí a Dios y le dije: Señor te entrego todo mi dolor pero tengo que seguir porque tengo otros hijos y nietos y no quiero que ellos me vean sufrir, porque ellos no se merecen que la mamá esté sufriendo, tirada en una cama, y dije me tengo que levantar, seguir y pedir justicia por mi hijo, y acá estoy”.

 

 

 

“Sé que la justicia no estuvo bien hecha, pero es lo que tenemos y espero que él esté descansando en paz”, reflexionó Ramona.

 

María Eugenia, la hermana menor de Alejandro, tenía 17 años cuando ocurrió el crimen. “Cuesta muchísimo, pasan los años y parece que fue ayer. Me acuerdo de todo. Mi hermano tenía más de 52 puñaladas y una sola persona no fue. Y ese es el dolor que te queda, porque era una persona joven que no se metía con nadie. Ahora tengo 38 años y me cuesta, es muy difícil, estoy con psicólogos”, expresó y afirmó que mira la fortaleza que tiene su madre “y por ella sigo”.

 

Paso seguido coincidió en que el juicio contra Albornoz fue “para callarnos, porque hacíamos

' target='_blank'>marchas y vigilias y cuando la causa estaba por caducar se hizo un juicio, que fue rápido y se condenó a una sola persona”.

 

 

 

“El día del juicio a mi papá le dio un ACV y quedó con secuelas hasta el día de hoy. La familia se murió con Alejandro, quedó ahí, uno sigue y no sabe cómo ni donde sacas fuerzas”, dijo finalmente la hermana de Comas. Elonce.com

 

A 20 años del crimen de Alejandro Comas “y un dolor que no se va”