La crecida del río Paraná provoca cortes de rutas y puentes, inundaciones en puertos y restricciones fronterizas en la provincia de Misiones, una de las más afectadas hasta el momento.
La crecida extraordinaria del río Paraná provoca importantes complicaciones en Misiones, donde el avance del agua dejó rutas y puentes cortados, instalaciones portuarias inundadas y restricciones en los pasos fronterizos con Paraguay. La situación también afectó a Corrientes y a sectores de Brasil y Paraguay, en medio de las intensas precipitaciones registradas en la cuenca.
Uno de los principales inconvenientes se registró sobre la Ruta Nacional 12, donde se interrumpió totalmente la circulación a la altura del puente curvo, conocido como Puente Banana, debido a la crecida del arroyo Piray Guazú. La medida afectó especialmente a quienes se trasladan diariamente entre Eldorado y Puerto Piray por razones laborales.
En el norte misionero, el aumento del caudal también comprometió los puentes sobre los arroyos Paranay y Piray Guazú. Los cortes dificultaron la conexión entre distintas localidades y obligaron a modificar los recorridos habituales de vehículos particulares, trabajadores y transportistas.
Puertos inundados y daños en instalaciones costeras
En Eldorado, el avance del Paraná alcanzó sectores del puerto y dejó bajo el agua parte de la infraestructura costera. Las inundaciones llegaron hasta las inmediaciones del resguardo fiscal y de las instalaciones de Prefectura Naval Argentina, mientras que las rampas de acceso y otros espacios vinculados con la actividad fluvial quedaron inhabilitados.
Una situación similar se registró en Montecarlo, donde el Club de Pesca resultó afectado por la crecida. El agua avanzó sobre quinchos, parrillas y el restaurante, por lo que integrantes de la comisión directiva y socios realizaron tareas para retirar equipamiento y proteger los elementos que todavía podían trasladarse.
Según informó un integrante de la institución, aproximadamente el 95% de las instalaciones ya había sido desalojado. Además, la fuerza del agua aflojó y arrastró postes de electricidad ubicados sobre la costa, mientras se coordinaron medidas de vigilancia con las fuerzas de seguridad.
Complicaciones en el abastecimiento de combustible y la producción
La emergencia también comenzó a generar inconvenientes en el abastecimiento de combustibles en Montecarlo. Durante el miércoles se observaron largas filas de vehículos en estaciones de servicio, mientras algunos establecimientos registraron faltantes de determinados productos.
En una estación de YPF se agotó la nafta súper y se dispuso reservar parte del combustible disponible para priorizar el suministro, ante las dificultades para garantizar la reposición.
Por otra parte, los cortes de rutas afectaron la actividad productiva de Misiones, especialmente al sector forestoindustrial. Las restricciones en la circulación complicaron el traslado de materias primas y la salida de mercadería desde una de las principales regiones madereras de la provincia.
La crecida también afecta arroyos y espacios turísticos
Las consecuencias del aumento de los caudales se extendieron a otras localidades del territorio misionero. En El Alcázar, la crecida del arroyo Paranay Guazú modificó las condiciones de circulación y generó preocupación por el avance del agua.
En los Saltos del Tabay también se registró un caudal extraordinario, que transformó el aspecto habitual del atractivo natural. Las precipitaciones acumuladas provocaron un aumento considerable del volumen de agua en los cursos que desembocan en el Paraná.
En Posadas, aunque la situación no presentó la misma gravedad que en el norte provincial, también se observaron los efectos de la crecida. Uno de los puntos donde se evidenció el incremento del caudal fue el arroyo El Zaimán.
Pasos fronterizos cerrados por el avance del agua
La emergencia repercutió además en las conexiones fluviales entre Argentina y Paraguay. Las condiciones climáticas y la crecida del Paraná provocaron la suspensión temporal de servicios de balsas y lanchas utilizados para cruzar la frontera.
Del lado paraguayo, 14 puestos de control migratorio quedaron temporalmente fuera de servicio, siete de ellos ubicados en el departamento de Itapúa, frente a la provincia de Misiones.
Las restricciones afectaron los desplazamientos habituales de pasajeros y las actividades vinculadas con el intercambio fronterizo. La reanudación de los servicios quedó sujeta a la evolución de los niveles del río y a las condiciones de seguridad para la navegación.
La situación se extiende a Corrientes y Brasil
El panorama también generó preocupación en Corrientes, donde las localidades ribereñas permanecieron atentas a la evolución del Paraná y a las posibles consecuencias del aumento de los caudales.
En Brasil, las lluvias intensas provocaron inundaciones en sectores del norte del estado de Paraná. En la localidad de Jataizinho, los desbordes de los ríos Tibagi y Jataizinho afectaron aproximadamente 20 propiedades rurales.
Según la información difundida desde esa región, el río Tibagi registró una suba de dos metros respecto de su altura habitual, mientras que el Jataizinho aumentó 1,5 metros. Las autoridades desplegaron equipos de asistencia y rescate para atender las zonas afectadas.
Advierten por la evolución del Paraná ante nuevas lluvias
En este contexto, desde la represa de Itaipú advirtieron que el nivel del Paraná podría alcanzar los 121 metros en el sector monitoreado, como consecuencia de las fuertes precipitaciones registradas en la región.
Las lluvias acumuladas en las cuencas de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay, junto con el incremento de los caudales de distintos arroyos, mantienen la atención sobre la evolución de la situación hidrológica.
El escenario se desarrolla en un contexto de condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño, que puede favorecer precipitaciones superiores a las habituales en distintas zonas de la región.
Mientras continúan los controles y las tareas preventivas, los cortes de rutas, la suspensión de conexiones fluviales y las inundaciones en instalaciones costeras permanecen entre las principales consecuencias de la crecida extraordinaria del río Paraná. La normalización de los servicios dependerá del descenso de los niveles del agua y de las condiciones de seguridad en los sectores afectados. (Misiones OnLine)