La crecida del río Paraná genera preocupación en la región tras la apertura de vertederos y el aumento de las descargas de las centrales hidroeléctricas. En Paraguay avanzan las evacuaciones de familias, mientras se espera que el incremento del caudal tenga efectos sobre las costas del Litoral.
La crecida del río Paraná se intensificó en las últimas horas y provocó evacuaciones preventivas en sectores bajos de Ciudad del Este, Paraguay. Las imágenes del avance del agua y las maniobras de regulación de las centrales hidroeléctricas reflejan la magnitud del fenómeno, que también mantiene bajo seguimiento a las localidades ubicadas aguas abajo, entre ellas las del Litoral argentino.
La entidad Itaipú Binacional advirtió sobre un rápido incremento del nivel del río y reforzó las tareas de asistencia a las familias del barrio San Rafael, uno de los sectores más expuestos. Según las proyecciones difundidas por su Comisión Especial de Crecidas, el Paraná podría pasar de una cota de 110,50 metros a aproximadamente 115 metros en el sector del Puente de la Amistad durante este lunes 12 de octubre.
El aumento responde principalmente a las intensas precipitaciones registradas en la cuenca del río Iguazú, en territorio brasileño, que provocaron mayores descargas desde centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba. La situación genera preocupación por el avance del agua sobre viviendas y terrenos bajos, mientras las autoridades mantienen operativos preventivos.
Las impresionantes imágenes de la crecida y las evacuaciones
El incremento del caudal comenzó a sentirse con fuerza en Ciudad del Este, donde los equipos de emergencia trabajan para retirar a las familias que viven en zonas susceptibles de inundación. El operativo se concentra especialmente en el barrio San Rafael, donde el avance del agua representa un riesgo para las viviendas más cercanas al río.
En las tareas participan efectivos de la Armada paraguaya, integrantes de las Fuerzas Armadas, voluntarios, pobladores y personal de Itaipú Binacional. Los equipos colaboran con el traslado de personas, muebles y otras pertenencias hacia lugares seguros.
Con las intervenciones desarrolladas durante el domingo, la entidad estimaba alcanzar unas 60 familias evacuadas. Además, anticipó que los procedimientos podrían intensificarse durante las próximas horas, dependiendo de la evolución del nivel del Paraná y de las nuevas proyecciones hidrológicas.
Por qué aumentó tan rápidamente el nivel del Paraná
La División de Estudios Hidrológicos de la Superintendencia de Operación de Itaipú actualizó sus cálculos luego de las abundantes lluvias registradas en la cuenca del Iguazú, principalmente sobre territorio brasileño.
Como consecuencia de esas precipitaciones, la Central Hidroeléctrica Baixo Iguaçu, ubicada aguas arriba de las Cataratas del Iguazú, incrementó sus descargas. El mayor volumen de agua comenzó a desplazarse hacia la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná, en la región de la Triple Frontera.
Este comportamiento explica el rápido aumento de los niveles observado en las inmediaciones de Ciudad del Este. Las autoridades también mantienen bajo seguimiento posibles afectaciones en estructuras y viviendas situadas sobre la margen brasileña.
La apertura de vertederos y el efecto sobre el Litoral argentino
En paralelo, la Central Hidroeléctrica Yacyretá inició este lunes la apertura de las compuertas de su vertedero principal para regular el mayor ingreso de agua. Según la información difundida por la entidad, el caudal entrante rondaba los 28.000 metros cúbicos por segundo y podría continuar aumentando durante los próximos días, publicó La Voz de Cataratas.
Desde la hidroeléctrica aclararon que las maniobras de apertura no son las que originan la crecida, sino que buscan administrar los caudales provenientes de las cuencas superiores y atenuar sus consecuencias aguas abajo.
El fenómeno también tendrá repercusiones en el Litoral argentino, particularmente en Entre Ríos, donde se espera un incremento progresivo del nivel del río Paraná. La onda de crecida podría llegar amortiguada a los puertos de La Paz, Paraná, Diamante y Victoria, con un desfase estimado de entre 7 y 14 días.