Sociedad Emotiva visita

El entrerriano que brilla en Boca sorprendió a su primer entrenador

El volante de Boca Juniors, Jabes Saralegui, visitó General Ramírez y emocionó a su exentrenador, Walter Acosta, con un especial reencuentro. “Apenas un pequeño aporte allá por tus inicios”, recordó Acosta.
La localidad de General Ramírez se revolucionó este fin de semana con la visita de Jabes Saralegui, actual volante del Club Atlético Boca Juniors. El jugador, oriundo de esta pequeña localidad, aprovechó su tiempo libre para visitar a su familia y sorprender a Walter Acosta, su antiguo entrenador en el Club Atlético y Deportivo Roma.

Saralegui, quien comenzó su carrera en el club local, no olvidó sus raíces y se tomó un momento para agradecer a quien lo formó en sus primeros años como futbolista. El emotivo reencuentro quedó registrado en una publicación de Acosta en su cuenta de Facebook, donde expresó: "La vida te regala momentos especiales, momentos que los imaginamos y deseamos que ocurran. No solo por la alegría propia, sino por personas que se merecen y han luchado por el presente que tienen. Apenas un pequeño aporte allá por tus inicios, pero siempre con las buenas energías para que el camino transitado sea siempre el mejor. De todas las características técnicas ya se ocupan los especialistas; yo agradezco conocer las virtudes humanas, en especial 'la humildad' esa que te ha caracterizado siempre y lo sigue haciendo. Gracias Jabes querido por la visita y por el regalo, pero mucho más por tus palabras que voy a atesorar por siempre. Que sigan las cosas buenas, que siempre tengas la constancia que has tenido y mantengas los valores que te pusieron en el lugar en donde estás hoy... ¡abrazo de Gol!”.
Una historia de superación
Walter Acosta, no solo es conocido en General Ramírez por su estrecho vínculo con el fútbol, sino también por haber superado un cáncer en la garganta. En el año 2018, Acosta, recibió el diagnóstico que cambiaría su vida. “La noticia me dejó atónito, no solo a mí sino a todo mi entorno, especialmente mi familia. Desde ese momento todo cambió”, relató Acosta a Mirador Entre Ríos.
Walter y su mamá

A pesar del impacto inicial, Acosta decidió no rendirse y comenzó un riguroso tratamiento que incluyó quimioterapia y radioterapia. “Valió la pena cada día de tratamiento, de soportar los rayos, 28 viajes en total. El ‘cogote’ quemado como pollo viejo, algún que otro dolor, hablar y que apenas se escuche, no poder gritar los goles de Argentina, la tortura de los pensamientos, la inquietud de la ansiedad. Sostener la sonrisa y el espíritu en alto ha sido un desafío, pero fue superado gracias a quienes me rodean, los afectos, la familia, a quienes tienen un pensamiento positivo, en una oración, en una velita a la Virgen o un Padre Nuestro al ‘Barba’”, contó Acosta.
Acosta volvió al deporte y a la escuela

Durante su recuperación, el apoyo de su familia y su comunidad fue fundamental. “Siempre tuve la fuerza de creer en mí mismo y en Dios. No me entregué nunca, quizás tenga que ver con mi forma de ser y mi forma de jugar al fútbol”, expresó Acosta.

Hoy, Walter Acosta es un símbolo de perseverancia en su localidad y sigue dedicado al fútbol como entrenador.

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