

El caso de Osvaldo Cardoso conmociona a la provincia. Se trata de un hombre oriundo de Nogoyá que hace dos años fue a un sanatorio de la República Oriental del Uruguay por una operación de vesícula, pero quedó en estado vegetativo: está cuadripléjico, ciego y escucha pero “no logra comprender los mensajes”, aseguró su esposa Ana, Adur. Detalló a Elonce todo lo ocurrido y a qué apunta la investigación.

Qué ocurrió
Adur relató que su esposo, por razones laborales se encontraba en el vecino país, cuando necesitó ingresar a quirófano. Pocos días después de su cumpleaños y estando en la República Oriental del Uruguay, Osvaldo debió acudir hasta un centro de salud. Su esposa revivió aquello que cuando ocurrió en 2022, parecía una cuestión pasajera: "Me llamó y me dijo que se sentía descompuesto, que iba a hacerse ver a la guardia de un sanatorio -que se llama Amedrin-, ahí mismo en Fray Bentos, Uruguay".

"Lo revisan, lo inyectan y lo mandan ambulatorio. Se vuelve al trabajo y saca un turno para el día siguiente. Lo medican y le dicen que le van a hacer una ecografía más adelante. Sin embargo, en esa misma noche él se descompone en la casa. Me llama y me dice 'voy a hacerme ver, porque no doy más'. Entonces yo le digo que se venga y me dice 'no, no llego. No puedo respirar del dolor'. Se va a la guardia y yo lo llamo a Exequiel, un amigo suyo -que es de Argentina también-, y le pido el favor de que vaya a acompañarlo. Exequiel me llama y me dice 'mira Ana, él va a quedar internado. Ya le están pasando suero. Vas a tener que venirte mañana, porque es un cálculo en la vesícula, que se le ha corrido de lugar y lo van a operar de urgencia'. A las 9:30 de la mañana siguiente yo estaba ahí en la clínica", dijo.
“Le realizaron los pre quirúrgicos y luego lo atenían que operar de la vesícula. Como estaba todo bien, programaron la cirugía para las 14:30, me dijeron que duraba una hora, porque era la paroscópica, que era un método sencillo. Lo vinieron a buscar para llevarlo al quirófano y lo acompañé hasta el ascensor. Le dije 'tranquilo, yo te espero acá'. Me dijo que sí", rememoró Ana al remarcar que desde aquel momento todo se volvió una pesadilla.
“Pasaron horas hasta que me informaron lo ocurrido ,e apuré a preguntarles si ya estaba y me dicen 'tuvimos un inconveniente'. Yo los miro sorprendida y me contestan 'sí, él hizo una arritmia. Terminó en un paro y no lo podíamos sacar del paro. Él va a quedar con un daño cerebral, no te sabemos decir de qué magnitud, tenemos que esperar", replicó Adur al sostener que desde la clínica nunca le dijeron por qué le ocurrió esto”.

Traslado a Entre Ríos
Tras varios meses y sin respuestas concretas de lo ocurrido, pudieron derivarlo a Crespo, donde por primera vez la familia recibió la explicación pormenorizada de su diagnóstico irreversible. Las causas del cuadro se ligan a la investigación uruguaya por presunta mala praxis en ese país.
“Siempre fue un hermetismo total, nadie nos daba explicación fue terrible. Le sacan el tubo y le hacen una traqueotomía.”, dijo al sostener que tras no tener respuestas decidió denunciarlos tres meses después en la justicia de Uruguay.
“Nunca supimos que esto era irreversible, pensamos que con un centro de rehabilitación para poder mejorar”; dijo al sostener que “recorrimos Entre Ríos para poder traerlo y tras una gran cantidad de consultas logramos traerlo a la Clínica Parque a Crespo, donde ahí mismo nos explicaron que lo que mi esposo tenia fue causado por “falta de oxígeno, lamentablemente no hay nada para hacerle, quedó como un vegetal. Está cuadripléjico, ciego, escucha, pero no lo logra interpretar un mensaje. Se alimenta por medio de un botón gástrico”.
"Después de estar en Clínica Parque un mes y medio, mi esposo pasó al CAICE en Paraná, un centro de rehabilitación muy bueno que tenemos en Entre Ríos. Fueron explicándome cómo ayudarlo, trataron de hacer todo lo posible, pero por el tiempo que transcurrió, lamentablemente ya no hay nada para hacer" y acotó: "Le hicieron estudios de los potenciales evocados y me confirman que está ciego; que escucha, pero no llega a comprender lo que le decimos".
Investigación y “falsa anestesista"
Adur contó que ella junto a sus cuatro hijos realizaron una denuncia en la justicia uruguaya para poder esclarecer el tema. “Pasó mucho tiempo y la fiscal que llevaba la causa nos decía que no podía acelerar el caso y como luego de dos años que no obtuvimos respuestas decidí anotarme en un programa de televisión en República Oriental del Uruguay y ellos iniciaron una investigación”.
“Al parecer la médica que lo anestesio no era anestesista, solo medica generalista, no estaba habilitada para hacer lo que hizo. Y tras una investigación, se conoció que el ministerio de Salud uruguayo desconocía todo lo ocurrido hasta el momento”.
“Queremos que se haga justicia y no existan más Osvaldo, a raíz de lo que yo conté es que muchas personas se animaron a denunciar que habían sido víctimas de hechos similares”, cerró.