Una parrilla de luces y sonido se precipitó sobre varios jóvenes que bailaban en un boliche de Paraná y algunos de ellos sufrieron lesiones leves, confirmó <b>Elonce TV</b>. Un padre realizó una exposición y contó lo sucedido en el local.
En la madrugada de este lunes se produjo un accidente en el boliche Zirkus, ubicado en Blas Parera al final, en la zona de la Toma Vieja.
El subjefe Departamental de Policía de Paraná, Mario Müller, indicó que el padre de unos de los jóvenes lesionados realizó “una exposición en la sede policial y en la que puso en conocimiento de lo sucedido en el boliche. El padre del menor de edad que se encontraba en el local bailable manifestó que se trataba de lesiones leves, es decir de instancia privada”, explicó el funcionario policial a <b>Elonce TV</b>.
Sin embargo, el comisario Müller informó que personal de la Comisaría 14º “inició actuaciones de oficio y trabajó en el lugar para tratar de establecer cómo se produjo el accidente. Además, se puso en conocimiento al Juez de Instrucción en turno acerca del accidente”.
Durante la tarde de este lunes, personal técnico de la Dirección de Habilitaciones Comerciales de la Municipalidad se hizo presente en el lugar y realizó una inspección. Ahora, se elaborará un informe pormenorizado de las instalaciones y, en caso de ser necesarias reparaciones que garanticen la seguridad del público, el local podría ser clausurado en forma preventiva. Se indicó que durante la semana se tomará una decisión en referencia al lugar donde se realizó la fiesta.
<i>El testimonio de uno de los heridos</i>
El padre de uno de los jóvenes lesionados, Ariel Lencina, contó a Uno que como no había una ambulancia y tampoco llamaron a una para que atienda a los chicos, debió ir con su vehículo hasta el predio ubicado en la zona de la Toma Vieja, para trasladar a su hijo hacia el Hospital San Martín.
El chico rcibió cinco puntos de sutura en la cabeza. El primo del adolescente (y sobrino de Ariel), también recibió un golpe cuando se cayó la torre de sonido. Al ver a su primo ensangrentado, empezó a correr pidiendo ayuda, pero un patovica lo interceptó, lo tomó del cuello y le pidió que no grite ni haga escándalo por el tema.
Finalmente, afirmó que “gracias a Dios no fue demasiado lo que tuvo (su hijo) porque no le pegó de lleno el bafle en la cabeza, pero podría ser peor”. <b>Elonce.com</b>