Sociedad

Una familia argentina conserva una escultura atribuida a Miguel Ángel que podría valer USD 450 millones

La escultura habría llegado al Río de la Plata durante el siglo XVIII. Un documento histórico de 1570 describe el mismo material en otra escultura que fue considerada una posible representación del San Giovannino perdido de Miguel Ángel.

11 de Octubre de 2026
La pieza permanece fuera de la vista pública desde hace décadas

Una familia argentina mantiene en una colección privada una pequeña escultura de San Juan Bautista niño, conocida como Il Giovannino, cuya autoría fue atribuida al artista renacentista Miguel Ángel Buonarroti. La pieza permanece fuera de la vista pública desde hace décadas y su eventual autenticidad podría convertirla en una de las obras de arte más valiosas del país.

 

La investigación sobre la escultura comenzó en la década de 1990 y volvió a cobrar impulso en los últimos años, a partir de nuevos análisis científicos y la recopilación de documentos históricos. Sin embargo, la atribución a Miguel Ángel todavía requiere el respaldo académico definitivo de los especialistas que estudian el caso.

La historia de la escultura atribuida a Miguel Ángel

 

El historiador del arte Ángel Osvaldo Nessi, quien dirigió el Museo de Bellas Artes de La Plata, comenzó a estudiar la pieza a principios de los años 90. Entre 1993 y 2000 trabajó sobre la escultura y, en 1997, dejó asentada su atribución a Miguel Ángel.

 

La historia tomó repercusión pública, pero la familia decidió mantener la obra en reserva después de que se registraran episodios de inseguridad e intentos de acercamiento para obtenerla.

 

De acuerdo con la reconstrucción histórica difundida por la Agencia Noticias Argentinas (NA), la escultura habría llegado al Río de la Plata durante el siglo XVIII y permanecido en manos de la misma familia a lo largo de varias generaciones.

 

El caso también tuvo una instancia judicial. En 1995, una denuncia vinculó la pieza con un supuesto robo ocurrido siglos antes en el Vaticano. El juez en lo Penal Económico Julio Cruciani intervino en la investigación y participó de un operativo en domicilios relacionados con la familia y un vecino, pero la escultura no fue encontrada durante los allanamientos.

 

La causa fue desestimada el 23 de mayo de 1995, a pedido de la fiscalía, por considerar que el hecho denunciado no constituía delito. Desde entonces, la obra permaneció fuera de la exposición pública.

 

Qué revelaron los análisis científicos

 

Uno de los elementos centrales de la investigación es la composición de la escultura. En 1998, Aurelio Álvarez Pérez, de la Universidad Autónoma de Barcelona, analizó muestras mediante técnicas de microscopía de luz polarizada y difracción de rayos X. El estudio determinó que la pieza estaba realizada en alabastro yesoso.

 

En junio de 2026, Josep Oriol Oms Llobet, del Instituto de Geociencias de Barcelona (GEO3BCN-CSIC), volvió a examinar el material con equipamiento más reciente y confirmó esa composición.

 

El hallazgo resulta relevante porque un documento histórico de 1570 describe el mismo material en otra escultura que fue considerada durante siglos una posible representación del San Giovannino perdido de Miguel Ángel y que actualmente se encuentra en España.

 

El investigador y documentalista Pablo Semmartin reunió estos antecedentes en la monografía Il Giovannino Perduto: una hipótesis atributiva a Miguel Ángel Buonarroti, publicada en el repositorio científico Zenodo y en Academia.edu.

 

El trabajo, iniciado en 2020, reúne más de 700 documentos y plantea distintas líneas de investigación: documentación histórica, testimonios, comparación estilística con obras tempranas del artista y análisis de los materiales.

 

Aunque estos elementos sostienen la hipótesis de autoría, la confirmación definitiva depende de la evaluación académica de las pruebas y de los estudios que continúan en curso.

 

Cuánto podría valer la obra

 

La eventual autenticidad de la escultura despertó interés por su posible valor en el mercado internacional. Según las estimaciones difundidas por NA, la pieza podría alcanzar los 450 millones de dólares si la atribución a Miguel Ángel obtiene respaldo académico.

 

La cifra toma como referencia el récord alcanzado por el Salvator Mundi, atribuido a Leonardo da Vinci, que fue vendido en 2017 por aproximadamente 450,3 millones de dólares. La autoría de esa pintura también generó controversias entre especialistas.

 

En el caso de la escultura argentina, integrantes del equipo de investigación mantuvieron encuentros con referentes del mercado del arte, entre ellos el marchante italiano Carlo Orsi, en Londres.

 

Por el momento, el valor mencionado es una estimación condicionada a la confirmación de la autoría y no una tasación definitiva de la pieza.

La historia llegará a un documental

 

La trayectoria de la escultura y de la familia que la conserva también forma parte de un proyecto documental que reconstruye tres décadas de historia, desde el operativo judicial de 1995 hasta los años de anonimato de quien custodia la obra.

 

La producción incluye entrevistas con especialistas en Roma, Londres y Florencia, además de testimonios vinculados con la causa judicial y con funcionarios y agentes de inteligencia de aquella época.

 

La pieza continúa en poder de la misma familia, que aceptó volver a contar su historia sin revelar su identidad por motivos de seguridad.

Miguel Ángel Escultura