Un avión sanitario que trasladaba a un nene de 6 años con alto requerimiento de oxígeno debió aterrizar de emergencia en el Aeródromo de Gualeguaychú luego de que una fuerte tormenta impidiera continuar el vuelo hacia San Fernando. La prioridad absoluta fue resguardar la salud del menor, que necesitaba asistencia respiratoria constante durante el traslado.
La aeronave, un Cessna 208 Grand Caravan de la Dirección de Aeronáutica de la Gobernación de Corrientes, había partido desde esa provincia con el objetivo de trasladar al niño para la realización de estudios y un tratamiento definitivo. Sin embargo, al aproximarse a la zona de Zárate, las condiciones meteorológicas empeoraron de manera abrupta.
El piloto Alfredo Romero explicó a R2820 la decisión: “Traemos un chiquito para traslado a San Fernando y, al pasar Gualeguaychú, en la zona de Zárate se puso todo negro por la tormenta. Tuvimos que regresar y nuestro aeropuerto alternativa siempre es Gualeguaychú”. Y remarcó la importancia de contar con esa opción: “Es una gran ayuda tener el aeropuerto que nos permita no volver a Corrientes”.
Prioridad médica: garantizar el suministro de oxígeno
El foco del operativo estuvo puesto en sostener la estabilidad del menor, que presentaba un cuadro delicado. El médico Hugo Salas López detalló: “Viene con alto requerimiento de oxígeno. El avión cuenta con su propio suministro, pero ante la inestabilidad climática tuvimos que descender en Gualeguaychú y solicitar asistencia al hospital local para reforzar el suministro”.
Tras el aterrizaje, desde el Hospital Centenario se envió una ambulancia al aeródromo para aportar oxígeno adicional y evaluar la situación clínica del paciente. El niño permanecía estable, aunque bajo estricta asistencia respiratoria y monitoreo permanente.
Una pista cuestionada
El piloto Darío Benchoame advirtió además sobre el estado de la pista, un factor sensible en una operación de estas características: “No se distinguía bien si era asfalto o pasto por el color y el desgaste. Tiene degradación, pastos y baches. Venimos en un Caravan que está apto para este tipo de pistas, pero si fuera un jet en una urgencia mayor no podría aterrizar acá”.
El episodio vuelve a poner en discusión las condiciones del aeródromo local, que actualmente tiene restricciones para vuelos a reacción debido a la suelta de piedras, grietas y deficiencias en la marcación.