El Gobierno provincial informó que el embalse bajó dos metros en apenas dos días e indicaron que las últimas lluvias registradas no sirvieron para mejorar la situación.
Desde la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) instaron a la población a no regar los jardines, no lavar los autos ni a llenar las piletas para evitar derroches de agua. En tanto, hay barrios de la capital tucumana que ya no tienen agua y la SAT está enviando camiones para llenar los pozos y tanques.
Una de las principales causas de la bajante de El Cadillal es la falta de lluvias en el norte de Tucumán, donde se encuentran los principales ríos que lo alimentan. Desde la Provincia, indicaron que se necesitan lluvias de hasta 100 mm para remediar la situación.
El Cadillal provee agua a San Miguel de Tucumán y los municipios aledaños y necesita subir 23 metros para llegar al tope.
El titular de la SAT, Marcelo Caponio, pidió en diálogo con Cadena 3 que la gente sea responsable con el uso del agua. "Estamos en una situación crítica, es necesario el uso racional para ahorrar. El acueducto trae muy poco líquido y los pozos están en menor producción por las pocas lluvias", explicó.
La semana pasada, vecinos de la capital salieron a reclamar por la falta de agua en sus viviendas, mientras se esperan las llegadas de las lluvias de la época.