El asfalto en frío se destaca por su menor impacto ambiental, ya que reduce el consumo energético y las emisiones contaminantes. Amplía la cobertura territorial de los trabajos y mejora la eficiencia en la planificación y ejecución de las intervenciones.
La intendenta Rosario Romero destacó la inversión: “es una planta moderna que va a producir a un 30% menos del costo que cuesta el asfalto en caliente. Nos permitirá realizar las labores de conservación vial con recursos propios y mano de obra municipal.
“Estamos trabajando para la ciudad, los recursos se invierten en este tipo de tecnología, porque los equipamientos hay que renovarlos y es una inversión que nos permite optimizar la operatividad que tenemos”.
El viceintendente David Cáceres, por su parte, aseguró que “esto es parte de un proceso que se dio desde el inició de gestión probando el material de asfalto en frío para analizar su durabilidad, aplicación y beneficios. Por eso se adquirió esta planta, que nos permitirá tener una mayor respuesta a la población y una mayor cantidad de material elaborado. El mantenimiento de nuestras calles es permanente, se hace todos los días y genera un gran impacto”.
El secretario de Servicios Públicos, Julián Hirschfeld, expresó que “además de tener una producción mayor, nos dará la posibilidad, a través de la planificación y el desarrollo que viene realizando la Dirección de Conservación Vial, tener distintos frentes de bacheo abiertos en la ciudad de Paraná”.
Entre los beneficios se destacan la mayor producción diaria, el menor desperdicio de material y el menor costo operativo, y se permite conformar más cuadrillas para bacheo y mantenimiento vial, por lo que se reduce el tiempo de respuesta ante las solicitudes de la comunidad.
La incorporación de la planta permitirá que el material que no se utilice se pueda acopiar y utilizar en otro momento o ante contingencias. La tecnología incorporada brinda más capacidad de respuesta, optimización de recursos públicos, innovación y modernización, y sostiene el compromiso ambiental ya que no genera emisiones contaminantes durante su producción.
De esta manera, Paraná avanza hacia una gestión moderna e innovadora, mejorando la transitabilidad, la seguridad vial y la calidad de vida en los distintos barrios de la ciudad.