REDACCIÓN ELONCE
El fenómeno es cada vez más evidente: suben los precios de la carne y baja la venta en carnicerías, una combinación que golpea de lleno al sector en Paraná. Comerciantes advierten una fuerte retracción del consumo y dificultades crecientes para sostener la actividad.
Mauro, carnicero paranaense, describió a Elonce el impacto de los costos: “Está muy complicado todo. Los gastos fijos están altos, la luz muy alta y todo, y las ventas no acompañan lo que estamos vendiendo”.
Estrategias para sostener las ventas
Frente a los aumentos, los comerciantes intentan no trasladar completamente los incrementos. “Para poder competir. para poder estar y para ayudar a la gente a que pueda comprar, porque realmente si aumentaríamos lo que nos sube, no venderíamos”, aseguró.
En cuanto al consumo, los hábitos cambiaron. “La pulpa y la picada es lo que más se vende”, afirmó.
Sobre otros cortes, agregó: “La costilla se está consumiendo, pero cuesta más”. Mientras que acerca del pollo mencionó que "está caro", "era lo más barato antes" y que lo que "más se vende es la pechuga".
Cambios en el consumo y promociones
El consumo también se reorganiza según las posibilidades económicas. “Para un grupo de personas, comer un asado que se divide en varios no cuesta tanto. La gente todavía se junta a comer”.
Para sostener clientes, se aplican promociones: “Estamos también haciendo muchas promociones para llamar gente. Los miércoles tenemos un 10% de descuento para los jubilados, y los lunes para los empleados públicos municipales”.
Incertidumbre y preocupación
El panorama a futuro es incierto: “Los frigoríficos no nos han dicho un tiempo atrás que iba a aumentar. Esperemos que no aumente”.
También comentó: “Está muy difícil todo pero hay que seguir apoyando y seguir luchando, no que queda otra”.
Por último, reflejó el malestar de los clientes: “Se quejan mucho porque lamentablemente la plata no alcanza”.