REDACCIÓN ELONCE
La Provincia advirtió que la retención parcial del servicio de transporte metropolitano no fue informada formalmente y anticipó que controlará la prestación de los colectivos que conectan a Paraná con Oro Verde, San Benito y Colonia Avellaneda. La medida comenzó tras el fracaso de la negociación salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap).
Se recordará que desde UTA Entre Ríos confirmaron a Elonce que las medidas se desarrollan en las cabeceras de diferentes líneas y comprenden dos franjas horarias: de 9 a 11 y de 15 a 17. Durante esos períodos se producen interrupciones en la circulación habitual de las unidades.
Al respecto, el secretario de Transporte de Entre Ríos, Aníbal Steren, explicó a Elonce que las interrupciones parciales comenzaron el viernes en Colonia Avellaneda y continuaron el lunes en esa localidad y San Benito. El funcionario aclaró que no se trató de una asamblea, sino de una retención parcial de servicios.
"Hay una ley que contempla que cuando existen este tipo de retenciones de servicios, aunque supongamos que sean formales y legales, pero que en este caso no lo es, hasta el 50% lo pueden hacer, pero no puede haber una retención total del servicio", recalcó Steren. También indicó que la Secretaría de Trabajo provincial no había recibido una notificación formal por parte del sindicato.
La medida no habría sido notificada
En ese sentido, Steren señaló que la normativa exige informar este tipo de medidas con una anticipación mínima de 48 horas. Según sostuvo, UTA no había cumplido con ese procedimiento.
“Nos comunicamos con el secretario de Trabajo para preguntarle si había alguna presentación formal del sindicato, pero no hubo ninguna. Como exige la ley, 48 horas antes debería realizarse una presentación si se va a hacer alguna retención o medida”, explicó.
El secretario recordó que una situación similar se había registrado meses atrás, cuando se produjo un paro sorpresivo en la terminal. Ante el nuevo conflicto, Transporte mantuvo contacto permanente con el área laboral para determinar las actuaciones correspondientes. “Vamos a constatar el servicio, informar a la autoridad de Trabajo y solicitar que se apliquen las multas que correspondan”, anticipó.
La empresa tiene la obligación de garantizar parte de las frecuencias aun cuando la medida gremial se encuentre formalmente notificada. Según Steren, una retención no puede paralizar por completo el transporte. “Hay una ley que contempla que, cuando existen este tipo de retenciones, aunque sean formales y legales, pueden hacerse hasta el 50%. No puede haber una retención total del servicio”, afirmó.
Qué líneas fueron afectadas
La medida alcanza a los servicios metropolitanos operados por ERSA, que conectan Paraná con Colonia Avellaneda, San Benito, Oro Verde y Sauce Montrull.
En cambio, las líneas urbanas -operadas por la empresa San José- que funcionan exclusivamente dentro del ejido de Paraná no fueron incluidas en la retención y circulan con normalidad, es decir que los recorridos urbanos no están afectados por el reclamo gremial.
Cómo denunciar la falta de colectivos
La Secretaría de Transporte solicitó a los pasajeros que informaran cualquier frecuencia incumplida mediante la aplicación Mi Entre Ríos. Los usuarios deberán indicar la línea, el horario y el servicio que no fue prestado. Con esos datos, el organismo podrá revisar los registros del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE).
“Cualquier usuario que considere que el servicio no se está prestando en la franja horaria correspondiente puede hacer la denuncia a través de la aplicación Mi Entre Ríos”, señaló Steren.
Una vez recibido el reclamo, la Secretaría verificará el recorrido y correrá vista a la empresa. En caso de comprobarse el incumplimiento, podrá aplicar la sanción correspondiente. “El usuario puede decir que el colectivo no pasó a determinada hora. Nosotros revisamos el sistema SUBE y, si corresponde, multamos a la empresa por no prestar el servicio o incumplir la frecuencia”, explicó.
Steren aseguró que los controles se realizarían por instrucciones del ministro de Economía, Fabián Boleas, y del gobernador Rogelio Frigerio, quienes seguían la evolución del conflicto.
El conflicto salarial
Las retenciones comenzaron después de que UTA y Fatap no lograran alcanzar un acuerdo en la negociación salarial. Steren indicó que la paritaria permanecía abierta y que estaba prevista una nueva instancia de diálogo.
El funcionario explicó a Elonce que representantes de las empresas del interior plantearon que su situación económica era diferente a la de las compañías que prestan servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires. “Lo que sostienen es que la situación de una empresa de transporte del interior no es similar a la de una empresa de Buenos Aires o del AMBA”, comentó.
Además, indicó que los ingresos y recursos disponibles para afrontar una actualización salarial no eran iguales en todas las jurisdicciones. De todos modos, remarcó que el conflicto debía ser resuelto entre las empresas y los trabajadores.
Respecto de los choferes que adhirieran a la medida, Steren señaló que la legislación contempla el descuento de las horas no trabajadas. Las eventuales sanciones laborales, aclaró, corresponden a la relación privada entre cada empleado y la empresa.
Finalmente, reiteró el pedido dirigido a los pasajeros: “Cualquier usuario que sienta que el servicio no se está prestando adecuadamente debe realizar el reclamo en Mi Entre Ríos. Nosotros vamos a tomar cartas en el asunto”.