REDACCIÓN ELONCE
Un enfermero del Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná presentó su renuncia luego de ser denunciado por presuntamente haber colocado un teléfono celular para filmar en el interior de un baño destinado al Personal de la institución. La directora del establecimiento, Mariana Gaitán, confirmó a Elonce que la investigación judicial continúa en marcha.
Según explicó la funcionaria, el episodio ocurrió el 31 de marzo, cuando una trabajadora detectó un dispositivo celular dentro de uno de los sanitarios del hospital. A partir de ese momento, se realizó la denuncia penal correspondiente junto a los damnificados.
“Comienza todo un proceso penal y al otro día se cita a esta persona para notificarlo de que se le daba una licencia especial para apartarlo de la función, hasta tanto se esclarezca el proceso”, relató Gaitán.
El trabajador fue apartado tras la denuncia
La directora precisó que el acusado se desempeñaba como enfermero y que trabajaba en el hospital desde hacía aproximadamente entre ocho y diez años. Luego de ser apartado preventivamente, presentó licencia médica y finalmente formalizó su renuncia.
Gaitán sostuvo que la institución actuó desde el primer momento junto a las personas afectadas y remarcó que el hecho provocó temor entre trabajadores y trabajadoras. Además, indicó que "una empleada relató haber vivido una situación similar con la misma persona años dos atrás, aunque nunca había sido denunciada formalmente".
“Los trabajadores tenían miedo de que esta persona volviera a la institución y se tomaron todas las medidas necesarias para que eso no ocurra”, afirmó.
Investigación judicial y pedido de restricción
La directora confirmó que se iniciaron actuaciones administrativas y que el Ministerio de Salud será el encargado de avanzar con el sumario correspondiente. Paralelamente, continúa la causa penal en la Justicia.
Respecto al hallazgo del teléfono, explicó que el dispositivo fue detectado por una trabajadora que ingresó al baño. Sin embargo, señaló que en medio de la conmoción el aparato "desapareció del lugar en el que estaba".
También informó que se analiza solicitar una restricción para impedir el ingreso del ex empleado al Hospital Escuela mientras avance el proceso judicial. “Queremos llevar tranquilidad a los trabajadores para que puedan venir a desempeñar sus tareas con normalidad”, manifestó.
Reclamo de trabajadores y respuesta institucional
En medio de la situación, trabajadores del Hospital Escuela realizaron una asamblea bajo la consigna “No queremos que nos miren en el baño, por un hospital libre de violencias sexistas”, y con el apoyo de ATE Entre Ríos, emitieron un comunicado expresando preocupación por el caso por considerarlo “violaciones a la intimidad y a la integridad psicofísica de todo el sector”.
Gaitán aclaró que desde el primer momento existió diálogo con el personal y negó versiones que indicaban que el enfermero seguía cumpliendo funciones. “El trabajador fue apartado inmediatamente después de la denuncia y nunca volvió a asistir a la institución”, aseguró la directora.
Finalmente, calificó lo ocurrido como “un hecho lamentable”, además de "inédito y sorpresivo", y sostuvo que el Hospital Escuela continuará acompañando a las personas afectadas mientras avanza la investigación judicial.