El resultado de Argentina en PISA 2025 ubicó al país en el puesto 72 entre 91 participantes y representó su desempeño más bajo desde que comenzó a participar de la evaluación. El Ministerio de Capital Humano responsabilizó a las gestiones kirchneristas por la caída registrada en Lectura, Matemática y Ciencias.
La cartera encabezada por Sandra Pettovello sostuvo que la evaluación había reflejado los aprendizajes acumulados por estudiantes que iniciaron su trayectoria escolar en 2013. A partir de ese argumento, el Gobierno vinculó los resultados con las políticas educativas aplicadas durante los años anteriores.
En un comunicado, el Ministerio indicó que, si bien existió una tendencia internacional de estancamiento y descenso, el retroceso argentino había ocurrido desde un punto de partida que ya era bajo. Además, señaló que el resultado evidenció dificultades en los aprendizajes fundamentales.
El planteo de Capital Humano
El Gobierno atribuyó la situación a las políticas de las administraciones anteriores. Según expresó en el documento, “se registró una caída de los aprendizajes en Ciencias, Lectura y Matemática” como consecuencia de las decisiones adoptadas durante esos períodos.
La cartera nacional también sostuvo que la tendencia internacional no había explicado por sí sola la magnitud del deterioro registrado en Argentina. En ese sentido, afirmó que había existido una “responsabilidad concreta” de los gobiernos kirchneristas.
“El estado de la educación es consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”, indicó el comunicado oficial.
La explicación del secretario de Educación
El secretario de Educación, Carlos Torrendell, coincidió con el diagnóstico difundido por el Ministerio de Capital Humano. El funcionario sostuvo que las políticas anteriores no habían priorizado la enseñanza de los contenidos centrales.
“No se puso el foco en los aprendizajes fundamentales durante las políticas educativas previas. Este es el punto central”, afirmó Torrendell en declaraciones radiales.
El secretario explicó que las dificultades en Lectura y Matemática habían repercutido también en Ciencias. “Acá hay una crisis muy potente en lengua y en matemática que, por supuesto, luego causa estragos en el mundo de las ciencias”, señaló.
Una caída que también se registró a nivel mundial
Torrendell reconoció que los resultados mostraron un deterioro general en los países participantes, relacionado en parte con las consecuencias educativas de la pandemia. Sin embargo, indicó que la posición argentina había sido más desfavorable por los problemas acumulados.
“En todo el mundo hay un deterioro. Hay una crisis general que tiene que ver con lo que se ve en los resultados de la prueba PISA en el resto de los países”, explicó.
Luego añadió: “Lo que pasa es que nuestra situación es peor, justamente por lo que viene de antes”. De ese modo, combinó la tendencia internacional con la evaluación política que el Gobierno realizó sobre las gestiones precedentes.
Las críticas a las políticas anteriores
El funcionario afirmó que las políticas educativas previas habían sido dispersas y cuestionó el enfoque adoptado en materia de inclusión escolar.
“Las políticas educativas previas se han enfocado en el distribucionismo, en una inclusión mal entendida, y no en lograr los aprendizajes fundamentales de los chicos a través de un acompañamiento de las escuelas y los docentes”, expresó.
Torrendell aseguró que ese enfoque había contribuido a los resultados obtenidos. “La herencia del kirchnerismo es indudable”, sostuvo al analizar el desempeño de los estudiantes argentinos.
Los datos de las pruebas PISA 2025
La novena edición de las pruebas PISA mostró que los puntajes promedio de Argentina disminuyeron respecto de las evaluaciones realizadas en 2022 y 2018 en Matemática, Lectura y Ciencias.
El país quedó ubicado en el bloque medio-bajo de América Latina. Se posicionó detrás de Uruguay, Chile, Costa Rica, México, Colombia, Brasil y Perú, y por encima de El Salvador, República Dominicana, Paraguay y Guatemala.
El informe también indicó que el 7,8% de los estudiantes argentinos de 15 años alcanzó el umbral mínimo de desempeño en las tres áreas evaluadas. La proporción de jóvenes que no alcanzó los niveles básicos aumentó en comparación con las ediciones anteriores.
El fenómeno de los lectores apresurados
Capital Humano señaló que Lectura había sido el área con el descenso internacional más pronunciado, principalmente en las habilidades de mayor complejidad.
Según el comunicado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos identificó un fenómeno denominado “lectores apresurados”, referido a estudiantes que respondieron las consignas de manera rápida e incorrecta.
La conducta casi se duplicó entre 2018 y 2025. El organismo también observó que los países con mayores caídas en Lectura habían registrado retrocesos en Matemática y Ciencias.
Las políticas anunciadas por el Gobierno
Ante los resultados, Capital Humano señaló que había avanzado con políticas destinadas a fortalecer los aprendizajes fundamentales mediante la Secretaría de Educación.
El organismo mencionó el Plan Nacional de Alfabetización, orientado a mejorar la lectura, la comprensión y la producción de textos desde los primeros años de escolaridad.
También destacó el Plan Nacional de Matemática, destinado a fortalecer las capacidades numéricas de los estudiantes. Torrendell sostuvo que los resultados obtenidos en las pruebas Aprender habían mostrado una mejora, aunque reconoció que el trabajo debía continuar hasta alcanzar a los alumnos del nivel secundario.
Cómo se realizó la evaluación
Las pruebas PISA evaluaron los conocimientos y las capacidades de estudiantes de 15 años en Matemática, Lectura y Ciencias. El relevamiento se efectuó cada tres años bajo la coordinación de la OCDE.
En la edición 2025 participaron 91 países. En Argentina, la evaluación alcanzó a 11.200 estudiantes pertenecientes a 413 escuelas.
Los resultados abrieron un nuevo debate sobre las políticas educativas, las consecuencias de la pandemia y las responsabilidades de las diferentes administraciones en la evolución de los aprendizajes.