REDACCIÓN ELONCE
La organización Un Cielo Nuevo llevó adelante este martes una nueva edición de su olla popular en la plaza 1º de Mayo de Paraná, donde repartió porciones de comida caliente a personas en situación de vulnerabilidad. En esta oportunidad, la iniciativa contó con el acompañamiento de jóvenes del grupo scout Juan XXIII, quienes se sumaron como voluntarios para colaborar en el servicio.
"Nos decidimos los rover a hacer un servicio, a dar nuestro Siempre Listo. Nos acercamos a Cielo Nuevo y empezamos a colaborar", contó una integrante del grupo scout al explicar cómo nació el vínculo con la organización solidaria.
La joven indicó que la rama Rover está integrada por ocho miembros que se turnan para participar de las actividades solidarias. "Venimos de a poco", explicó.
Jóvenes comprometidos con el servicio
Damián, de 21 años, también forma parte del grupo y expresó con sencillez su entusiasmo por colaborar. A su lado, Lorna resumió la experiencia con una frase que refleja el espíritu de la jornada: "Está muy bueno, la verdad". Al ser consultada sobre cómo regresa a su casa después de cada encuentro, respondió: "Sí, llena", en referencia al cariño y la satisfacción que deja la tarea solidaria.
Junto a ellos estuvo Luis, dirigente scout desde hace más de cuatro décadas. "Hace 42 años", respondió cuando le preguntaron cuánto tiempo lleva en el movimiento. Sobre qué significa dedicar tantos años al servicio comunitario, afirmó: "Es algo que se lleva dentro nada más".
Las palabras de los voluntarios reflejaron el compromiso de distintas generaciones con una actividad que cada semana busca brindar una ayuda concreta a quienes atraviesan momentos difíciles.
Un plato caliente para enfrentar el frío
En esta oportunidad, los integrantes de Un Cielo Nuevo prepararon un guiso con chuleta de jamón y fideos para repartir entre quienes se acercaron a la plaza en una jornada marcada por las bajas temperaturas.
Omar fue el encargado de contar el menú elegido, mientras que Lorena compartió un momento distendido al mostrar un oso de peluche que recibió como regalo. "Estoy más contenta que cuando era pequeña", expresó entre sonrisas, antes de revelar su fanatismo por Racing Club.
Cada martes, la organización vuelve a instalar su olla popular en la plaza 1º de Mayo con el objetivo de ofrecer un plato de comida caliente y un espacio de contención para personas en situación de vulnerabilidad, una tarea que se sostiene gracias al compromiso de voluntarios y colaboradores.