La ola de frío provocó restricciones en la venta de GNC en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y diferentes puntos de la provincia, luego de que las bajas temperaturas dispararan la demanda de gas natural. Las distribuidoras suspendieron “hasta nuevo aviso” el suministro bajo contratos interrumpibles, mientras el sistema energético atraviesa el cuarto pico de frío extremo del año.
La decisión alcanzó principalmente a estaciones de servicio que tienen contratos de suministro interrumpible y a determinadas actividades industriales. El objetivo fue liberar capacidad en el sistema para garantizar el abastecimiento residencial y de servicios esenciales, como hospitales y escuelas.
Durante los períodos más fríos del invierno, los hogares pueden concentrar hasta el 70% del gas transportado. El fuerte incremento del consumo obligó a reorganizar el despacho ante las limitaciones existentes en la capacidad de transporte de los gasoductos.
Las restricciones alcanzaron a estaciones de GNC
El impacto comenzó a observarse con mayor intensidad durante el fin de semana. En La Plata, las restricciones entraron en vigencia este sábado, mientras que en Mar del Plata se dispuso desde la medianoche la suspensión total del suministro interrumpible.
La medida no significa que todas las estaciones de servicio hayan quedado automáticamente sin GNC. Aquellas que cuentan con una porción de abastecimiento firme pueden continuar despachando dentro del volumen contratado, mientras que quedó suspendida la disponibilidad correspondiente a contratos interrumpibles.
Las empresas deben respetar estrictamente esos límites debido a que consumir por encima del cupo autorizado puede derivar en importantes sanciones económicas. La duración de las restricciones dependerá de la evolución de la demanda y de las condiciones operativas del sistema.
El frío aumentó la demanda residencial
La decisión coincidió con un marcado descenso de las temperaturas en Buenos Aires y sus alrededores. Durante el fin de semana, la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano registraron mínimas cercanas a los 4°C y máximas que no superaron los 13°C.
En la Costa Atlántica, las bajas temperaturas estuvieron acompañadas por fuertes vientos. Mar del Plata registró ráfagas que se acercaron a los 60 kilómetros por hora, lo que profundizó la sensación térmica durante las jornadas más frías.
Según las previsiones meteorológicas, las bajas temperaturas continuarán durante el comienzo de la semana. En sectores del conurbano bonaerense se esperan registros mínimos cercanos a los 3°C, escenario que mantendría elevada la demanda residencial de gas para calefacción.
Las industrias también redujeron el consumo
Las restricciones no quedaron limitadas a las estaciones de GNC. Diferentes sectores productivos que dependen intensamente del gas natural también debieron disminuir su consumo ante la necesidad de priorizar el abastecimiento domiciliario.
Entre las actividades alcanzadas se encuentran establecimientos ladrilleros, que debieron aplicar reducciones de alrededor del 30% respecto de su consumo habitual. El alcance de los recortes depende del tipo de contrato que cada usuario mantiene con las distribuidoras.
El sistema de despacho establece como prioridad el consumo residencial y los servicios considerados esenciales. Por ese motivo, cuando la demanda crece hasta acercarse a la capacidad máxima de transporte, los contratos interrumpibles son los primeros sobre los que se aplican restricciones.
Por qué se producen los cortes durante los picos de frío
Una de las características del sistema gasífero es la dificultad para almacenar grandes cantidades de gas natural. Buena parte del recurso extraído debe transportarse y consumirse prácticamente al mismo tiempo, por lo que los incrementos repentinos de la demanda generan presión sobre la infraestructura disponible.
Durante las jornadas con temperaturas extremadamente bajas, el consumo residencial crece considerablemente por el uso de calefacción. Cuando los gasoductos alcanzan su límite operativo, las distribuidoras recurren a restricciones sobre los usuarios cuyos contratos contemplan expresamente la posibilidad de interrupciones.
La normalización dependerá ahora de la evolución de las temperaturas y del consumo. Mientras persista el nuevo frente polar, las distribuidoras mantendrán bajo seguimiento la capacidad de la red y el abastecimiento, con prioridad para hogares, hospitales y escuelas.