El Gobierno nacional oficializó la creación del programa federal “Ver para ser libres”, una iniciativa orientada a mejorar la salud visual en niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social, con el objetivo de fortalecer su inclusión educativa y su desarrollo integral. La medida fue oficializada mediante la Resolución 117/2026 de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia.
La política pública estará destinada a chicos de entre 6 y 17 años que se encuentren escolarizados y residan en zonas rurales, periurbanas o con acceso limitado a servicios básicos. Según se estableció, se implementarán acciones de diagnóstico, prevención y atención oftalmológica para garantizar el acceso a controles y tratamientos.
Desde el Ministerio de Capital Humano señalaron que el programa busca atender una problemática que afecta de manera desproporcionada a sectores vulnerables, especialmente en territorios alejados de centros urbanos donde el acceso a servicios de salud es limitado.
Enfoque territorial y articulación
El programa “Ver para ser libres” será implementado con un enfoque territorial, articulando acciones con provincias, municipios y actores locales para garantizar su alcance. La Subsecretaría de Políticas Territoriales y Desarrollo Humano será la autoridad de aplicación y tendrá a su cargo la ejecución, monitoreo y evaluación de las acciones.
Entre sus funciones, el organismo podrá suscribir convenios con distintos niveles del Estado y organizaciones para facilitar la llegada de recursos a las comunidades.
Además, se prevé el despliegue de dispositivos móviles y estrategias de intervención en territorio para detectar problemas visuales de manera temprana.
La iniciativa también contempla la promoción de la participación comunitaria y el desarrollo de redes locales que permitan sostener las políticas de inclusión social y sanitaria en el tiempo.
Impacto en educación y calidad de vida
Uno de los ejes centrales del programa será mejorar las trayectorias educativas de los estudiantes, ya que las dificultades visuales no tratadas pueden afectar el rendimiento escolar y la integración social.
En ese sentido, desde la cartera nacional indicaron que la mejora en la salud visual impacta directamente en la calidad de vida, favoreciendo el acceso a oportunidades educativas, culturales y laborales en el futuro.
La resolución también remarca la importancia de reducir las desigualdades territoriales, priorizando aquellas regiones donde las condiciones socioeconómicas dificultan el acceso a servicios de salud.
Finalmente, se estableció que el financiamiento del programa se realizará con partidas presupuestarias correspondientes al ejercicio vigente, lo que permitirá su implementación en distintas regiones del país en los próximos meses.
Vale destacar que el programa ya se implementó el año pasado en varias provincias. En Entre Ríos, la iniciativa llegó a 19 localidades, donde se realizaron más de 2.200 controles realizados y se entregaron más de 1.400 pares de anteojos a chicos de entre 6 y 12 años.