REDACCIÓN ELONCE
Federico De La Cruz (33) y Ayelén Attonaty (29), dos cicloviajeros oriundos de Gualeguaychú, arribaron a la ciudad de Paraná en el marco de un viaje en bicicleta que ya los llevó a recorrer 15 provincias argentinas. Su travesía, que comenzó hace dos años, no tiene una fecha de finalización y se sostiene, según explicaron a Elonce, con un estilo de vida austero, solidario y apoyado en el contacto directo con la gente.
Ambos son docentes: él, profesor de música; ella, maestra de nivel inicial. Decidieron poner en pausa sus trabajos estables para dedicarse a recorrer el país “sin un plan fijo”, dejando que el camino marque el rumbo. “Siempre decimos que somos dos personas que se animaron a hacer algo distinto, pero no es nada de otro mundo”, expresaron a Nunca es tarde.
El valor del camino
Los viajeros coincidieron en que lo más valioso no son los paisajes sino las personas que van conociendo. “La gente nos abre su casa y su corazón. Nos ofrecen un lugar para dormir, para comer, para descansar. En todos lados se hacen amigos”, relató Ayelén.
En su recorrido durmieron en carpas, polideportivos, cuarteles de bomberos, iglesias, comisarías y casas de familias que los recibieron de manera solidaria. “Eso ya te saca un gasto enorme. El mayor gasto que tenemos es la comida”, explicaron.
Cómo se sostienen
Federico y Ayelén indicaron que el viaje en bicicleta demanda poco dinero, y que se sostienen vendiendo artesanías y mediante el apoyo que reciben a través de sus redes sociales. “La gente nos dice que quiere colaborar con un poquito, y eso para nosotros es un montón”, destacaron.
Su canal de YouTube y su cuenta de Instagram, bajo el nombre Vivir la aventura, muestran el día a día del recorrido. Según contaron, el canal ya cuenta con más de 100 videos y está monetizado, aunque aclararon que el ingreso es bajo, pero constante.
Próximo destino
Tras permanecer cuatro días en Paraná, los cicloviajeros continuarán su ruta hacia Santa Fe, que será la provincia número 16 en su travesía. Luego planean avanzar por Córdoba, San Luis y Mendoza, para después subir hacia el norte argentino hasta llegar a Jujuy.
“No tenemos una ruta exacta. Dejamos que fluya. La gente nos va diciendo qué conocer, qué caminos tomar”, señalaron. Y concluyeron: “Más que un viaje, ya es una forma de vivir. Vivimos el presente”.