Sociedad Una historia marcada por los viajes y el aprendizaje

Leonid Danshchikov, el ruso que aprendió español en Paraná y recorrió 20 provincias argentinas

Leonid Danshchikov, el ruso que aprendió español en Paraná, lleva tres años en Argentina y ya recorrió 20 de sus 24 provincias. En Elonce contó por qué eligió el país, cómo aprendió el idioma y qué lo sorprendió de los argentinos.

8 de Septiembre de 2026
Leonid Danshchikov: el ruso que recorrió 20 provincias. Elonce.

Leonid Danshchikov, el ruso que aprendió español en Paraná, convirtió su estadía en Argentina en una experiencia atravesada por viajes, encuentros y descubrimientos. Lleva tres años en el país, pasó los últimos meses en la capital entrerriana y ya conoció 20 de las 24 provincias argentinas. Además, registra sus aventuras con un dron y comparte sus experiencias en las redes sociales.

 

 

El viajero visitó Elonce acompañado por Mónica Abdala, su profesora de español, con quien mantiene un particular vínculo que nació hace tres años en una librería. Allí, mientras Danshchikov buscaba un libro para aprender el idioma, se produjo un encuentro que terminó modificando su experiencia en Argentina.

 

“Yo recorrí 58 países del mundo”, contó Leonid sobre su espíritu viajero. Al referirse a su recorrido por el territorio nacional, detalló: “En Argentina recorrí 20 provincias de 24. Me faltan solo cuatro provincias: San Luis, Chaco, Formosa y Corrientes”.

 

Llegó a Argentina sin hablar español

 

Danshchikov explicó que llegó al país sin conocimientos del idioma y recordó las dificultades que atravesó durante sus primeros tiempos. La imposibilidad de comunicarse convertía incluso las actividades más cotidianas en un desafío.

 

“Cuando vine a Argentina no podía hablar ni una palabra en español y para mí fue estresante porque nadie hablaba en inglés. Era difícil hasta pedir comida en los cafés”, recordó.

 

 

En ese proceso apareció Mónica, quien contó cómo fue aquel encuentro casual: “Yo entraba a una librería y estaba ahí viendo libros. Él vino y dijo: ‘Busco un libro de español para poder aprender español’. Ahí le ofrecí clases presenciales”. La relación entre ambos comenzó hace tres años y rápidamente fue mucho más allá de las clases tradicionales.

 

Aprender el idioma desde la cultura

 

La metodología utilizada para enseñarle estuvo lejos de limitarse a ejercicios de gramática. Mónica optó por incorporar conversaciones, obras teatrales, museos, viajes y diferentes actividades culturales para que el aprendizaje estuviera asociado a experiencias concretas.

 

“Tengo muchos alumnos rusos y están hartos de tanto academicismo, de hacer ejercicios. Yo les ofrezco todo: pueden hacer ejercicios, estudiar, pero también podemos conversar”, explicó la profesora.

 

 

Una de las primeras experiencias culturales de Leonid fue asistir a una representación de El beso de la mujer araña. “Recuerdo que no entendí casi nada, pero como un bebé leía los labios para saber qué pasaba en la obra. Así, poco a poco, iba descifrando y cada vez mejor”, relató.

 

Un encuentro marcado por “la ley de la atracción”

 

Leonid recordó especialmente cómo conoció a su profesora y vinculó aquel episodio con el deseo que tenía de aprender castellano. “La historia de cómo nos conocimos con Mónica para mí es como la ley de la atracción, porque yo pensaba mucho que me gustaría empezar a hablar español y, de repente, apareció Mónica en una librería”, expresó.

 

Su llegada a Argentina, en tanto, estuvo relacionada con una curiosidad que lo acompaña desde pequeño. “Siempre, desde mi infancia, quería saber más sobre otros continentes y ese deseo de viajar más y más me llevó acá”, explicó.

 

 

Cuando le preguntaron si pensaba regresar definitivamente a Rusia, respondió: “No tengo idea de volver. Me gustaría volver a ver a mi madre, mi hermano, mi tía y mi tío, pero me gustaría descubrir toda América Latina porque ahora no tengo estrés. Puedo hablar un poquito de español y eso me va a permitir conocer otros países”.

 

Qué le llamó la atención de los argentinos

 

Tras haber recorrido buena parte del territorio nacional, Danshchikov construyó una mirada propia sobre las diferencias culturales. Uno de los aspectos que más lo sorprendió fue la forma de relacionarse de los argentinos.

 

“La mentalidad de la gente me pareció muy cálida, muy sociable. Si comparamos con los rusos, somos más fríos”, manifestó. Luego agregó: “Eso es lo que me gustó mucho, cómo todos quieren abrazarme, besarme”.

 

También encontró diferencias entre Buenos Aires y el interior del país. “En las provincias son más cálidos, más sociables. Buenos Aires es grande, hay un montón de gente”, consideró.

 

Un recorrido por 20 provincias argentinas

 

Danshchikov ya conoció buena parte del país e incluso vivió durante dos meses en Ushuaia. Sus viajes los realiza de distintas maneras: alquila vehículos, utiliza motorhomes y recorre largas distancias para conocer tanto grandes ciudades como lugares alejados.

 

“Cuando viajás por Ushuaia, Tierra del Fuego o Puerto Madryn, podés manejar cinco horas sin ver nada, solo guanacos. Después aparece gente y te dicen: ‘¿Sos ruso? Qué lindo’. Y charlamos, charlamos”, relató.

 

 

Parte central de sus recorridos es el registro audiovisual. “En Instagram tengo mi canal de Telegram y pongo todas mis películas porque tengo un dron y sé cómo manejarlo, hacer películas y poner todo en mi canal de YouTube”, explicó.

 

Registrar y compartir cada experiencia

 

Leonid señaló que le interesa mostrar tanto aquello que disfruta como las situaciones que le llaman la atención en cada destino. Sus producciones son realizadas principalmente en ruso, aunque también incorpora el español.

 

“Cuando viajamos juntos, yo filmo todo. Me gustaría filmar y compartir qué entiendo, qué me gusta, qué no me gusta, todo”, explicó sobre el contenido que produce durante sus recorridos.

 

La experiencia argentina también abrió nuevos interrogantes sobre su audiencia. “Pienso todavía si un día cambio mi canal al castellano, qué va a pasar. No sé”, comentó.

Su interés por registrar los paisajes encontró en Paraná una imagen que quedó especialmente grabada en su memoria: una mañana de intensa niebla sobre la ciudad.

 

Paraná, la costanera y una imagen desde el cielo

 

Cuando le preguntaron qué lugares de Paraná lo habían impactado especialmente, el ruso eligió dos elementos: “La costanera y la neblina”. A partir de allí recordó una experiencia que vivió durante una mañana en la capital entrerriana.

 

“Hace dos meses me desperté a las siete de la mañana y había neblina, con una visibilidad de 10 metros. Subí mi dron a una altura de 250 metros y ocurrió algo como estar en un avión”, relató.

 

La imagen adquirió para él un significado especial. “Para mí es muy simbólico. Si hay problemas, si hay nubes arriba, pensá siempre que hay sol más arriba”, reflexionó. Aquella mañana también aprovechó para registrar desde el aire la costanera y diferentes sectores de Paraná.

 

Argentina tendrá un lugar en su próximo libro

 

Además de viajero, Danshchikov es especialista en marketing y escritor. Trabajó durante 12 años en una importante empresa de pizzerías en Rusia, hasta que decidió cambiar el rumbo de su vida para dedicar mayor tiempo a viajar y crear.

 

Su experiencia como migrante en Argentina tendrá un lugar importante en su próxima obra. “Como mínimo, una tercera parte de ese libro será sobre Argentina. Cambió mi mente como migrante, porque es muy difícil vivir como migrante cuando no sabés nada, no podés hablar. Yo elegí otro continente, todo al revés: otro clima, otra gente”, explicó.

 

“Eso me permitió crear más y escribir más”, resumió Leonid. Después de recorrer 58 países y conocer 20 provincias argentinas, todavía tiene destinos pendientes. Mientras continúa perfeccionando su español en Paraná, proyecta completar su recorrido por Argentina y luego seguir descubriendo otros rincones de América Latina.

 

Leonid Danshchikov, es ruso, aprendió español en Paraná y recorrió 20 provincias
Leonid Danshchikov Ruso en Paraná