REDACCIÓN ELONCE
La Cocina del Once volvió a reunir este miércoles a los amantes de la gastronomía con una propuesta inspirada en una de las tradiciones culinarias más arraigadas de la Argentina.
Bajo la conducción de Danisa Todoro, el ciclo de Elonce recibió a Lorena Sánchez, referente de Lorena Cocina Artesanal, quien compartió un menú completo de tres pasos pensado para disfrutar de la cocina casera con ingredientes accesibles, técnicas sencillas y sabores tradicionales.
La emisión coincidió con el día 29, fecha en la que miles de familias argentinas mantienen viva la costumbre de reunirse alrededor de la mesa para compartir un plato de ñoquis.
En homenaje a esa tradición, la cocinera presentó una versión renovada del clásico: ñoquis caseros bicolor, elaborados con papa y zanahoria, acompañados por un estofado de carne cocinado lentamente.
El menú se completó con una entrada ideal para compartir, dados de muzzarella crocantes, y un postre tradicional de la pastelería argentina: isla flotante con crema inglesa y caramelo.
Una entrada sencilla con un corazón de queso fundido
La primera preparación fueron los Dados de Muzzarella Crocantes, una receta práctica que combina una cobertura bien crujiente con un interior de queso fundido.
Para elaborarlos se necesitan 500 gramos de muzzarella, dos huevos, 150 gramos de pan rallado, 150 gramos de cereales de maíz triturados, orégano, provenzal, pimentón dulce, perejil picado, sal y aceite para freír.
El procedimiento consiste en cortar la muzzarella en cubos, mezclarlos con un doble rebozado de huevo y pan rallado condimentado, llevarlos al freezer entre 20 y 30 minutos y luego freírlos en abundante aceite caliente hasta que queden dorados. La cocinera recomendó acompañarlos con mayonesa tipo alioli o una mayonesa saborizada con hierbas frescas.
Como consejo, Lorena Sánchez explicó que "el doble empanado y el frío ayudan a que la muzzarella conserve su forma durante la fritura", evitando que el queso se derrame antes de que el exterior alcance el punto justo de cocción.
El plato principal: una versión renovada del clásico del 29
El gran protagonista de la jornada fueron los ñoquis caseros bicolor con estofado de carne, una receta que respeta la tradición, pero incorpora una segunda masa preparada con zanahoria para aportar color, sabor y una presentación diferente.
Para los ñoquis se utilizan un kilo de papas, dos zanahorias, 300 gramos de harina 0000 —o la cantidad necesaria—, dos huevos, sal y nuez moscada, con la posibilidad de reemplazar parte de la harina por fécula de maíz para lograr una masa más liviana.
La preparación comienza hirviendo las papas con cáscara y las zanahorias por separado. Luego se elaboran dos purés bien escurridos: uno de papa y otro de zanahoria. El puré de papa se divide en dos partes, mezclando una con la zanahoria y dejando la otra tradicional.
A cada preparación se incorporan huevo, harina y condimentos hasta formar una masa suave, con la que se confeccionan los rollitos y, posteriormente, los ñoquis.
Una vez listos, se cocinan en abundante agua con sal hasta que suban a la superficie, señal de que están en su punto justo.
Un estofado cocinado a fuego lento
El acompañamiento elegido fue un estofado elaborado con roast beef o paleta de Carnicerías Vital, cebollas, ajo, zanahoria, morrones rojo y verde, tomate triturado, vino tinto, caldo, laurel, aceite y distintos condimentos. La carne se sella primero en una olla para conservar sus jugos.
Luego se rehogan las verduras, se reincorpora la carne, se agrega el vino para evaporar el alcohol y finalmente el tomate, el caldo y los condimentos. La cocción se realiza a fuego bajo hasta que la carne quede tierna, incorporando los morrones durante los últimos 15 minutos para preservar su textura y color.
Al momento de servir, los ñoquis se cubren con abundante estofado y se completan con queso rallado en hebras y perejil fresco picado.
Como recomendación, Lorena Sánchez destacó: "Escurrí muy bien la zanahoria antes de preparar el puré para que la masa quede liviana. Incorporar los morrones al final ayuda a conservar su color, textura y sabor".
Un clásico para cerrar el menú
La propuesta dulce fue una Isla Flotante con Crema Inglesa y Caramelo, uno de los postres tradicionales que nunca pierde vigencia.
La crema inglesa se prepara con 500 mililitros de leche, seis yemas, 100 gramos de azúcar y esencia de vainilla, mientras que el merengue requiere seis claras y 100 gramos de azúcar. El caramelo, por su parte, lleva únicamente 150 gramos de azúcar.
El procedimiento comienza calentando la leche y mezclándola con las yemas batidas junto al azúcar, cocinando la preparación a fuego muy bajo hasta obtener una crema lisa. Paralelamente se prepara un merengue firme, que se cocina durante apenas 30 o 40 segundos en el microondas. Finalmente, se sirve la crema inglesa como base, se coloca la isla de merengue y se decora con un caramelo rubio.
Como cierre de la receta, la cocinera dejó un último consejo para quienes la preparen en casa: "La crema inglesa debe cocinarse siempre a fuego muy suave para lograr una textura lisa y sedosa".
Con un menú que combinó tradición, creatividad y recetas al alcance de cualquier cocina, La Cocina del Once volvió a poner en valor el encuentro alrededor de la mesa y la cocina casera, reafirmando el espíritu del ciclo: compartir sabores, técnicas y pequeños secretos que permiten disfrutar de grandes platos en familia.