Un violento temporal de viento, lluvia y granizo afectó a una localidad correntina y dejó al menos 20 familias damnificadas, principalmente por voladuras de techos y caídas de árboles en Mburucuyá, en Corrientes. El fenómeno meteorológico se registró el viernes y generó importantes daños materiales tanto en la zona urbana como rural, además de un corte casi total del suministro eléctrico.
Desde la Dirección de Defensa Civil de la provincia de Corrientes confirmaron que las fuertes ráfagas provocaron la voladura de techos en viviendas y galpones, así como la caída de árboles de gran porte. “En la localidad, unas 20 familias aproximadamente fueron afectadas por caídas de árboles y voladuras de techos”, informó el director del organismo, Bruno Lovinson.
Durante las primeras horas posteriores al temporal se observaron techos arrancados, calles obstruidas por ramas y troncos, y postes de alta y media tensión derribados. Esta situación ocasionó la interrupción total del servicio eléctrico en gran parte de la localidad, dejando a numerosos vecinos sin energía durante varias horas.
Las imágenes del impacto del fenómeno climático reflejaron un escenario de destrucción, con viviendas seriamente dañadas y sectores enteros sin iluminación. Las autoridades locales indicaron que las ráfagas de viento fueron determinantes en la magnitud de los destrozos, informó Litoral de Corrientes.
Recorrida y declaraciones oficiales
El intendente Edgar Galarza Florentín recorrió las zonas más afectadas junto al viceintendente Sebastián Guastavino Kalataki y evaluó los daños ocasionados por el temporal. En declaraciones a medios locales, el jefe comunal describió la gravedad del momento que atraviesa la comunidad y remarcó la complejidad de la situación.
“Es uno de los momentos más críticos que nos toca vivir. No sabemos por dónde empezar”, expresó el intendente, al dar cuenta del impacto que tuvo el fenómeno en distintos barrios y sectores productivos.
Asistencia y tareas de recuperación
En la jornada posterior al temporal, cuadrillas municipales y personal de Defensa Civil trabajaron de manera intensa en el despeje de calles, la remoción de árboles caídos y la asistencia directa a las familias damnificadas. Desde los organismos oficiales solicitaron a los vecinos evitar circular si no era estrictamente necesario, debido al riesgo que representan los cables caídos, postes inestables y estructuras dañadas.
Durante la tarde, el servicio eléctrico comenzó a restablecerse de forma parcial, lo que permitió que algunas familias recuperaran el suministro. Sin embargo, las tareas continuaron para normalizar completamente la situación y garantizar la seguridad en la vía pública, mientras se avanzó en la contención de los hogares más afectados por el temporal.