Política Buscan frenar la alta migración desde las diurnas

Fijaron en 18 años la edad mínima para ingresar a las escuelas nocturnas

Las trabas que se imponen para el ingreso a las escuelas secundarias de jóvenes y adultos tienen que ver con la alta migración de estudiantes de las escuelas diurnas. Ahora, sólo en casos excepcionales se puede acceder con 17 o 16 años.

31 de Octubre de 2012
Ilustrativa.

Con la reforma educativa, la escuela secundaria se extendió de cinco a seis años, en el caso de los bachilleratos comunes; y a siete años, en las escuelas técnicas y agrotécnicas, que funcionan en horario diurno. En cambio, la escuela secundaria nocturna, dirigida a jóvenes y adultos, se cursa en menos tiempo, la mitad de ese tiempo, muchos eligen mudarse al horario nocturno y concluir antes.

Ahora, el Consejo General de Educación (CGE) alertó sobre esa situación y dispuso aplicar una serie de trabas para la mudanza de escuelas diurnas a las nocturnas. La principal, la edad. La edad mínima para ingresar a las escuelas de jóvenes y adultos es de 18 años, y sólo en casos excepcionales se puede acceder con 17 o 16 años.

En general, ese beneficio sólo quedará para adolescentes madres o estudiantes que trabajan en blanco.

Aunque esas excepciones sólo podrán ser autorizadas por el supervisor escolar, y refrendadas por el director departamental; en ningún caso, por el director de la escuela.

Las trabas que ahora se imponen para el ingreso a las escuelas secundarias de jóvenes y adultos tienen que ver con la alta migración de estudiantes de las escuelas diurnas que se registró en el último año.

“Lo que pasaba es que los chicos estaban en tercer año de una escuela diurna, y se pasaban a una nocturna, y en un año terminaban un ciclo que para el resto de sus compañeros les lleva seis años. Entonces, pusimos condiciones para el ingreso; la principal, la edad. Ninguno ingresa si no tiene 18 años”, dice Marcela Mangeón, directora de Educación Secundaria del Consejo General de Educación (CGE).

Sólo en situaciones excepcionales, asegura Mangeón, se permitirá el ingreso a las escuelas nocturnas de alumnos que no hayan cumplido los 18 años. Así, están los casos de las alumnas embarazadas o de los que tengan un trabajo “en blanco”. En ambos casos, aunque no son exclusivos sino que puede haber otras excepciones, se podrá acceder con 17 o 16 años.

“Lo que nos pasaba es que los chicos estaban en 3° año de una escuela diurna, se anotaban en una nocturna, y como en esta modalidad son solamente tres años, al finalizar el ciclo terminaban la escuela. Ahora dijimos no: el que tiene tercer año de una escuela diurna, ingresa al primer año de la nocturna. Vamos a frenar esa especulación que había”, apuntó Mangeón.

Esa permeabilidad, ingresar con menos de 18 años, se había impuesto en 2008 en el sistema educativo provincial. Ese año, el Consejo de Educación permitió que los alumnos ingresaran a las escuelas de jóvenes y adultos con 17 y hasta 16 años. La idea apuntó a captar a los alumnos que concluían la primaria entre los 16 y los 17, y que hasta ese momento no encontraban una oferta acorde para continuar con la educación secundaria, lo que entonces se conocían como bachilleratos acelerados para adultos (BAPA), que ahora se denominan escuelas secundarias para jóvenes y adultos (ESJA).

Claro que ahora ese mecanismo volvió a cambiar. A través de la resolución N° 3.412 del 15 del actual, Educación dispuso que el ingreso a las escuelas de jóvenes y adultos sea a los 18 años, y habilitó el ingreso a primer año de jóvenes de entre 16 y 17 años “exclusivamente en aquellos jóvenes que atraviesan situaciones excepcionales, previo informe de competencia por parte de la supervisión de nivel y el dictado de la disposición correspondiente de la Dirección Departamental de Escuelas”.

“Así, resguardamos la especificidad de las escuelas de jóvenes y adultos, y evitamos lo que ahora pasaba, que todos querían terminar primero, y entonces se pasaban a las escuelas nocturnas”, afirma Mangeón. “Con este cambio, estamos valorando la especificidad de la modalidad. La escuela para jóvenes y adultos se creó precisamente para eso, para jóvenes y adultos que insertos en el mercado laboral, no pudieron concluir el ciclo en una escuela común. Pero también resguardamos al adolescente –apunta--. El chico que tenga 16 años, tiene que estar en una escuela común, no tiene que estar a la noche”.

 

Requisitos

 

Las migraciones de escuelas diurnas a escuelas nocturnas de nivel secundario se podrá hacer, según el siguiente esquema que rige ahora:

a) Para ingresar al primer año de las escuelas de adultos, los estudiantes deberán haber promovido el 1° o 2° año de las escuelas diurnas;

b) Para ingresar al 2° año en escuelas nocturnas, deberán tener promovido el 3° año de la escuela diurna;

c) Y para ingresar al 3° año de una escuela nocturna, esto es el de la finalización de los estudios, el alumno deberá haber promovido el 4° año de una escuela común.