REDACCIÓN ELONCE
El etiquetado frontal debe mantenerse, pero con una actualización del criterio técnico que determina qué alimentos llevan sellos de advertencia. Esa fue la postura planteada por el licenciado en Nutrición Sergio Britos, integrante de Profeni y docente de la Universidad Católica Argentina (UCA), quien cuestionó la posibilidad de derogar la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable y propuso modificar uno de sus artículos centrales.
Durante una entrevista con GPS por Elonce, Britos sostuvo que "la derogación lisa y llana de la ley haría que componentes sumamente importantes, como la educación alimentaria en las escuelas, el mejoramiento de los entornos escolares y la regulación de la publicidad y el marketing también cayeran".
En ese sentido, aclaró que el cuestionamiento no está dirigido a los octógonos negros que advierten sobre excesos de nutrientes. "Lo que discutimos son los criterios que se establecen para definir cuándo un alimento tiene exceso de azúcar, sodio o grasas saturadas", remarcó.
Cuestionamientos al perfil de nutrientes
Según explicó Britos, la legislación argentina adoptó el perfil de nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un modelo que, a su entender, genera resultados confusos para los consumidores: "Más de 70 países tienen etiquetado frontal y la gran mayoría emplea otros criterios con mayor sustento científico".
El especialista indicó que el problema radica en que el sistema actual calcula los límites en función de la proporción de calorías del alimento y no sobre una cantidad fija. "Hay alimentos con pocas calorías y cantidades muy pequeñas de azúcar o sodio que igualmente terminan llevando un octógono de advertencia", explicó.
Por ese motivo, propuso modificar el artículo sexto de la ley para establecer umbrales fijos por cada 100 gramos de alimento. Sostuvo que "la gente no compra calorías. Los criterios deberían basarse en cantidades absolutas".
Alimentación escolar y cambios de hábitos
El especialista también se refirió al debate abierto en Entre Ríos por la alimentación en las escuelas y consideró que la discusión debería centrarse en la calidad nutricional de los desayunos y meriendas.
"Uno debería preguntarse si el sistema actual verdaderamente ofrece a los niños alimentos nutritivos, saludables y acordes a lo que plantea la ley", señaló. Además, aseguró que investigaciones realizadas por su equipo detectaron deficiencias en la alimentación escolar y la presencia de productos con sellos de advertencia.
Respecto del impacto de la ley en los consumidores, concluyó que "la gente valora el etiquetado frontal y entiende los octógonos, pero los cambios reales en las elecciones alimentarias siguen siendo bajos".