Donald Trump anunció aranceles del 25% a la importación de automóviles y camiones provenientes de la Unión Europea, en una medida que reaviva las tensiones comerciales entre Washington y sus principales socios. El anuncio fue realizado a través de su red social y generó preocupación inmediata en las capitales europeas.
El presidente de Estados Unidos justificó la decisión al acusar al bloque de no cumplir con los acuerdos comerciales vigentes. “La Unión Europea no está cumpliendo con el acuerdo comercial que acordamos plenamente”, afirmó Donald Trump, al anticipar que la medida comenzará a regir en los próximos días.
El incremento arancelario impactará directamente en uno de los sectores clave del comercio bilateral, como es la industria automotriz, y podría desencadenar represalias por parte del bloque europeo, según información de Ámbito.
Escalada de tensiones políticas y económicas
La decisión se da en un contexto de creciente fricción entre ambas potencias, no solo en el plano económico, sino también en cuestiones geopolíticas. Las diferencias por la guerra en Medio Oriente han profundizado el distanciamiento entre Washington y varias capitales europeas.
En los últimos días, Trump también endureció su discurso contra líderes del continente. Entre ellos, apuntó contra Friedrich Merz, a quien calificó como “ineficaz” por sus críticas a la política exterior estadounidense.
Además, amenazó con reducir la presencia militar de Estados Unidos en Alemania, donde actualmente hay miles de efectivos desplegados, lo que encendió aún más las alarmas en el ámbito diplomático.
Cruces con aliados históricos
Las tensiones no se limitaron a Alemania. Trump también lanzó críticas hacia el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, al cuestionar su liderazgo y compararlo negativamente con figuras históricas.
En paralelo, desde el entorno del Departamento de Defensa se analizaron posibles sanciones contra países miembros de la OTAN que no respaldaron las recientes operaciones militares de Estados Unidos.
Entre las medidas evaluadas se mencionó incluso la posibilidad de revisar acuerdos estratégicos y reducir compromisos militares, lo que marcaría un giro significativo en la política exterior estadounidense.