En un presunto ajuste de cuentas, un hombre fue víctima de una brutal golpiza y le mutilaron las orejas. El hecho ocurrió en localidad mendocina de San Rafael, y tras el mismo, se realizaron una serie de allanamientos en distintos puntos de la ciudad.
Fue la mujer de la víctima, quien alertó a la policía que su esposo, identificado como A. A., de 42 años, no había regresado a dormir. Relató a los agentes de la comisaría 64 que el hombre había salido de su domicilio en el distrito Monte Comán a las 23:30 de la noche del sábado y no había dado señales de vida desde entonces.
Los efectivos acudieron inicialmente a una vivienda ubicada en Catamarca y Diagonal Italia, donde la esposa expuso los detalles de la desaparición. Poco después, surgió una segunda alerta: la presencia de un hombre con actitud sospechosa en la zona de Colonia Gelman. Al arribar, los uniformados confirmaron que se trataba del mismo sujeto reportado como desaparecido.
El hombre presentaba lesiones visibles en la cabeza y fue trasladado de inmediato a un centro de salud para su evaluación médica. Los profesionales diagnosticaron un traumatismo de cráneo y detectaron cortes en los lóbulos de ambas orejas, heridas que motivaron su derivación al hospital Schestalow de San Rafael para recibir atención especializada.
La situación fue calificada desde el principio como excepcionalmente violenta por parte de los investigadores. Según indicaron fuentes policiales, el tipo de lesiones sufridas y la localización de los cortes sugieren un mensaje intimidatorio, típico de casos en los que hay cuentas pendientes entre los involucrados. De igual forma, se desconocen detalles de esa aparente deuda que la víctima tendría con los agresores.
Durante la tarde del lunes, la Justicia avanzó con una serie de procedimientos para identificar y detener a los presuntos responsables del ataque. El primer allanamiento se realizó cerca de las 16 en una vivienda situada en la intersección de Colombia y San Luis. En el lugar, los efectivos aprehendieron a R. M. G., de 32 años, y secuestraron una pistola con un cargador, así como tres vainas servidas localizadas en la vereda.
El operativo continuó en un segundo domicilio, ubicado en la zona de Villa Talleres y San Juan. Allí fue detenido V. O., también de 32 años, y se procedió al secuestro de un teléfono celular, elemento que será peritado para determinar su posible vinculación con el hecho denunciado.
La identidad de la víctima se mantiene bajo reserva, en tanto la Fiscalía avanza con la toma de declaraciones y la revisión de pruebas recolectadas en los allanamientos. Los detenidos permanecen incomunicados.
Por su parte, la Fiscalía ordenó la ampliación de las pericias sobre el arma secuestrada y el análisis de los teléfonos móviles incautados, a fin de reconstruir las comunicaciones previas y posteriores al hecho.