En las últimas horas, el río Gualeguaychú experimentó un repunte significativo que modificó el paisaje costero y generó tareas de monitoreo preventivo por parte de los organismos locales.
De acuerdo con los reportes de la Prefectura Naval Argentina y las mediciones del puerto local, el río avanzó de manera sostenida durante el fin de semana.
El nivel, que se encontraba estabilizado en torno a los 2,60 metros al mediodía, trepó hasta los 2,83 metros hacia las últimas horas del domingo, acumulando un incremento de casi 25 centímetros en pocas horas impulsado por las lluvias caídas en la región. A las 9 de este lunes, la altura era de 2,92m en el puerto local, y de 2,52 en puerto Boca.
Alerta y evacuación
Si bien el panorama actual se encuentra lejos de los umbrales críticos —el nivel de alerta está fijado en los 3,50 metros y el de evacuación en los 3,80 metros—, la crecida causó consecuencias visibles de manera inmediata.
El repunte del caudal provocó el anegamiento parcial de sectores de playas y espacios de esparcimiento como el Parque Unzué, habitualmente aprovechados por vecinos y visitantes en la zona costera.
Los equipos técnicos de Defensa Civil y los comités de emergencia municipal analizan el fenómeno no solo en función del agua caída localmente, sino también prestando especial atención a la dinámica de los grandes cursos de agua.
Los informes del Instituto Nacional del Agua (INA) anticipaban un escenario de aguas medias altas. Asimismo, el comportamiento del río Gualeguaychú se mantiene condicionado por el panorama del río Uruguay aguas arriba, cuyo desarrollo e influencia en la desembocadura es determinante para el normal escurrimiento del caudal local. (Radio Máxima)