El Municipio de Paraná recuerda la importancia de hacer un uso responsable de los contenedores de residuos y de disponer correctamente los desechos. En el marco de la preparación ante la temporada de lluvias y el fenómeno de El Niño, evitar el vandalismo y el descarte inadecuado de residuos resulta fundamental para preservar el sistema de recolección y contribuir al correcto funcionamiento de los desagües pluviales.
El secretario de Servicios Públicos, Julián Hirschfeld, advirtió que el sistema enfrenta dos problemáticas que generan importantes costos para el Estado y afectan la prestación del servicio: los hechos de vandalismo sobre los contenedores y el depósito de residuos que no corresponden.
"Se han registrado daños sobre los contenedores e incluso la quema de muchos de ellos. Son situaciones que perjudican un servicio esencial para todos los vecinos y obligan al Municipio a destinar recursos a su reparación o reposición", explicó.
El funcionario indicó que durante la temporada estival suelen incrementarse los incendios ocasionados por el descarte de brasas o cenizas calientes dentro de los contenedores, una práctica que deteriora rápidamente estas estructuras y afecta el funcionamiento del sistema.
En ese sentido, destacó que el Municipio trabaja de manera coordinada con Bomberos Voluntarios y Bomberos Zapadores, apoyándose en el monitoreo permanente mediante cámaras para actuar con rapidez ante este tipo de situaciones.
Además del cuidado de los contenedores, Hirschfeld remarcó la importancia de disponer correctamente los residuos. "Los contenedores están destinados exclusivamente a los residuos domiciliarios habituales. Cuando se arrojan escombros, ramas, cubiertas u otros materiales que no corresponden, se dañan los equipos de recolección y se generan costos que finalmente impactan sobre toda la comunidad", señaló.
Desde la Secretaría de Servicios Públicos recordaron que los residuos voluminosos, escombros, restos de poda y otros materiales especiales deben depositarse junto al contenedor o solicitar su retiro comunicándose al 147, para que personal municipal coordine el servicio correspondiente.
La campaña de concientización cobra especial importancia de cara a los meses de mayores precipitaciones. Mantener los residuos dentro de los contenedores y evitar que terminen en la vía pública ayuda a impedir que sean arrastrados por el agua hacia bocas de tormenta, conductos y desagües pluviales, reduciendo el riesgo de obstrucciones y anegamientos.
"Cuidar los contenedores y disponer correctamente los residuos es una responsabilidad compartida. Cada acción individual contribuye a una ciudad más limpia, a proteger los recursos públicos y a que el sistema de drenaje funcione de manera adecuada cuando se producen lluvias intensas", concluyó Hirschfeld.
Actualmente, Paraná cuenta con 30 circuitos de recolección y un esquema de limpieza que se desarrolla durante las 24 horas, con especial refuerzo en avenidas, corredores principales y el área céntrica de la ciudad.