REDACCIÓN ELONCE
El Hospital San Martín de Paraná incorporó un nuevo equipo para el Servicio de Oftalmología que permitirá optimizar la atención de los pacientes y mejorar la capacidad diagnóstica del área. Se trata de una lámpara de hendidura con tonómetro de Goldman, un equipamiento considerado fundamental para el examen integral del ojo.
La jefa del Servicio de Oftalmología, Marianela Inés Ogusuku, explicó que el nuevo dispositivo representa un importante avance debido a la alta demanda que registra el hospital y a la antigüedad del equipamiento disponible hasta el momento.
"Este equipo es una lámpara de hendidura, que para que todos entiendan es un microscopio con el que nosotros miramos todas las estructuras del ojo, desde la córnea, la conjuntiva, el iris y el cristalino para detectar, por ejemplo, cataratas. Además posee un tonómetro de Goldman, que nos permite medir la presión ocular", detalló.
Un refuerzo para una alta demanda
La profesional indicó que el Servicio de Oftalmología atiende alrededor de 50 pacientes por día entre consultas de guardia, derivaciones desde centros de salud y pacientes provenientes de distintas localidades del interior entrerriano.
"Hoy estamos viendo aproximadamente 50 pacientes diarios. Recibimos pacientes por guardia, derivaciones de centros de salud y también del interior de la provincia", señaló.
En ese sentido, remarcó que la incorporación del nuevo equipo permitirá agilizar la atención y reducir las demoras que se producían por la escasez de instrumental.
Equipamiento con más de 50 años de uso
Ogusuku explicó que hasta ahora el servicio contaba con una sola lámpara de hendidura plenamente operativa y otra con funcionamiento parcial, lo que complicaba el trabajo cotidiano.
"Era muy importante para nosotros porque teníamos un solo tonómetro para tomar la presión ocular. Teníamos una sola lámpara funcionando correctamente y otra que funcionaba a medias", indicó.
Además, reveló que los equipos existentes tienen varias décadas de antigüedad. "Las lámparas que tenemos son muy viejas. Una es del año 1971 y la otra de 1994. La más nueva es justamente la que funciona a medias y no tiene el tonómetro operativo", explicó.
Mejores condiciones para médicos y pacientes
La especialista sostuvo que el nuevo equipamiento permitirá mejorar la organización del trabajo durante los momentos de mayor demanda. "En los horarios pico llegábamos a hacer cola el médico y el paciente porque no podíamos atender uno detrás del otro. Este equipo nos va a favorecer muchísimo", aseguró.
Respecto de las consultas más frecuentes, indicó que reciben pacientes por múltiples patologías. "La consulta es muy variada. Atendemos desde controles por lentes hasta inflamaciones intraoculares, pacientes con cataratas y muchas otras enfermedades oftalmológicas", concluyó.