El dólar oficial retrocedió luego de tres jornadas consecutivas al alza este miércoles, pero se mantuvo al borde de perforar los $1.400. La rueda de hoy estuvo marcada por la liquidación de divisas del agro, y con el foco del mercado puesto sobre las reservas del Banco Central (BCRA). Nuevas proyecciones privadas anticiparon un dólar más alto, mayor inflación y menor crecimiento económico para la Argentina en 2026.
El tipo de cambio retrocedió $1 a $1.397 para la venta en el segmento mayorista y la cotización sigue lejos del techo del esquema de bandas cambiarias, que hoy se ubicó en $1.740,36, con una brecha del 24,5%. El volumen operado en el segmento de contado suoeró los u$s481,5 millones.
En tanto, los contratos de futuros operaron con bajas generalizadas en tramos de 2026 y 2027. El mercado local estima que el dólar mayorista se ubicará a $1.404 para fines de mayo y $1.620 para fines de diciembre. En total, se operaron unos u$s1.680 millones en la jornada.
A nivel minorista, el dólar permaneció a $1.420 para la venta en el Banco Nación (BNA). Así, el dólar tarjeta se volvió a posicionar a $1.846. Por su parte, de acuerdo revelamiento de entidades financieras del BCRA, el dólar alcanzó un promedio ponderado de $1.420,88.
Entre las cotizaciones financieras, el MEP opera a $1.431,02 y el contado con liquidación (CCL) lo hace a $1.486,92. En el mercado informal, el dólar blue retrocedió $5 a $1.430 para la venta, según un relevamiento de Ámbito.
El economista Gustavo Ber sostuvo que el tipo de cambio volvió a testear el martes la zona de los $1.400, un nivel que históricamente funcionó como una "resistencia táctica" durante períodos de fuerte liquidación del agro. "Aun así, y mientras el BCRA vuelve a impulsar un mayor ritmo de compras, un gradual reacomodamiento podría tener espacio tras la apreciación cambiaria acumulada en los últimos tiempos, siempre que no afecte el objetivo de desinflación", explicó.
En ese contexto, el mercado sigue monitorea si el BCRA logra aprovechar esta etapa de mayor oferta privada de dólares para reforzar reservas antes de un segundo semestre donde históricamente aumenta la demanda de cobertura cambiaria.