La situación de las pymes en Paraná atravesó uno de sus momentos más complejos en los últimos años, con una marcada caída en las ventas, retracción del consumo y un escenario macroeconómico que, según el sector, aún no logró trasladar señales positivas a la economía real. Así lo afirmó Marcelo Quiroga, presidente del Centro Comercial e Industrial de Paraná, al realizar un balance del último año y analizar las perspectivas para 2026.
En diálogo con Elonce, Quiroga relató que el desempeño del comercio durante el último período fue “paupérrimo a nivel ventas” y remarcó que la realidad local no estuvo ajena al contexto nacional. “No somos una isla. Más allá de que estamos entre ríos, no vivimos ajenos a la realidad del país. Esto es a nivel país”, sostuvo.
El dirigente explicó que el diagnóstico es compartido por cámaras y federaciones comerciales de todo el territorio argentino, con las que mantienen contacto permanente a través de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). “Lo consensuamos a través de las distintas charlas que mantenemos con los directivos de centros comerciales y federaciones de todo el país”, indicó.
Caída del consumo y rubros más afectados
Quiroga hizo referencia a los datos más recientes del informe elaborado por CAME, que reflejan con crudeza la magnitud del retroceso. “Muestra un pantallazo de lo que se ha vivido a nivel país. El promedio da un 5,2% de caída interanual, pero hay rubros mucho más golpeados”, detalló.
Entre los sectores más afectados mencionó al rubro bazar, con una baja cercana al 15%; indumentaria, que registró una caída del 8,5%; y perfumería, con un retroceso del 9,8%. “Son números muy altos y tienen que ver con algo que venimos repitiendo: una retracción en las compras del ciudadano de a pie”, explicó.
Según el presidente del Centro Comercial e Industrial, el consumo se reorientó hacia gastos esenciales. “Lamentablemente se han privilegiado gastos primordiales como obra social, escuela, alimento y vestimenta, pero lo justo e indispensable. No ha sobrado un peso como para darse esos gustos que antes se daban”, describió.
Cambios en los hábitos y turismo al exterior
Quiroga también se refirió a un fenómeno que genera contrastes: la presencia de argentinos en destinos turísticos, especialmente en el exterior. “Hoy vemos que distintas localidades veraniegas informan mucha gente de vacaciones, incluso mucha más yéndose a Brasil, que es más barato que vacacionar en Argentina”, señaló.
En ese sentido, explicó que muchas familias, tras un año de restricciones y esfuerzos, optaron por destinar sus ahorros a un descanso económico, en lugar de al consumo cotidiano. “Después de un año agobiante de trabajo, de no haberse podido dar gustos mensuales, la gente privilegió irse a destinos económicos con los pocos pesos que pudo ahorrar. Eso impacta directamente en las ventas”, remarcó.
El arrastre de la crisis inflacionaria
Al analizar el origen de la situación actual, Quiroga recordó el impacto de la fuerte inflación registrada a fines de 2023 y durante 2024. “Venimos de un 2024 golpeados, producto de la casi hiperinflación de noviembre y diciembre de 2023, que alcanzó niveles del 400% si se toma todo el 2024 más esos picos”, explicó.
En ese marco, advirtió que los salarios no lograron acompañar ese proceso. “Los sueldos no se han podido equiparar, no escalaron ese 400%. Y eso se siente mucho en ciudades como Paraná, que vive en gran parte de la administración pública y del empleado de comercio”, afirmó.
Críticas a las medidas nacionales
Consultado sobre las políticas del Gobierno nacional orientadas a estabilizar la macroeconomía, Quiroga reconoció que el discurso oficial plantea que primero debe ordenarse la macro para que luego se acomode la microeconomía. Sin embargo, advirtió que en la práctica las pymes no están viendo beneficios.
“Vemos que las medidas adoptadas van en contra de las pymes. La libre importación, la quita de aranceles, las plataformas online como Tiendamia y otras, que no tienen la carga impositiva que tiene un productor argentino, hacen que la economía de las pymes vaya en retroceso”, sostuvo.
El dirigente fue contundente al señalar la imposibilidad de competir. “Es imposible competir con productos fabricados en países donde la hora hombre vale muy poco. Acá estamos pagando entre 5 y 6 dólares, dependiendo la fábrica”, explicó.
A esto se suma, según enumeró, una elevada presión impositiva: ingresos brutos, IVA alto en comparación con la región, impuesto al cheque y retenciones. “Tenemos un socio bobo que es el Estado, que está para repartir en la ganancia. Ahora, en las pérdidas, olvidate. Bajás las persianas y te hacés cargo”, afirmó.
El único rubro en crecimiento
El informe de CAME mostró un dato que llamó la atención del sector: ferretería y materiales para la construcción fue el único rubro con crecimiento interanual. Al respecto, Quiroga brindó una lectura cultural y económica. “En momentos de crisis, el argentino se dedica a lo suyo, a reparar, arreglar o invertir en ladrillos”, explicó.
“Es histórico. Invertir en ladrillos es lo único que te deja una renta fija o un seguro. Cuando necesitás la plata, vendés y recuperás lo invertido”, añadió. Incluso mencionó que algunos indicadores del sector de la construcción muestran una leve mejora respecto de años anteriores.
Expectativas y límites para invertir
De cara al inicio de 2026, Quiroga señaló que existe un moderado optimismo entre los comerciantes. “Más de la mitad cree que la actividad va a repuntar este año, pero el 57% considera que no es un buen momento para invertir”, detalló.
La principal explicación, según sostuvo, está en el nivel de las tasas de interés. “El empresario necesita tasas accesibles para invertir. Hoy estás pagando tasas del 34 o 35% con una inflación del 25 o 28%, y además con créditos limitados. Nadie se arriesga”, afirmó.
“En muchos casos conviene más poner la plata en el banco que invertir, porque la rentabilidad está caída por la retracción de las ventas. Es un combo que no cierra”, resumió.
Un pedido al Gobierno
Finalmente, Quiroga sostuvo que el sector pyme espera que la prometida “decantación” económica finalmente llegue. “Hace dos años que se promete y todavía no la vemos. Nadie quiere volver a lo anterior, pero todos queremos un cambio real”, expresó.
En ese sentido, pidió que el Gobierno nacional contemple el peso de las pequeñas y medianas empresas. “No pueden ser dos o tres grandes jugadores contra miles de pymes. Esa balanza todavía no se contempla y se sigue privilegiando el poder de pocos frente al sacrificio de muchos”, concluyó.