Julián Álvarez tiene cuatro días para definir su futuro en Atlético de Madrid, en medio de una creciente tensión con el club español y cuando el cierre del mercado de pases europeo aparece como límite para encontrar una salida.
El delantero argentino se ausentó por tercera ocasión consecutiva de un entrenamiento del conjunto madrileño. La situación profundizó un conflicto que se había hecho público durante el Mundial 2026, cuando el atacante reconoció su intención de abandonar la institución.
Según trascendió, Álvarez pretende continuar su carrera en Barcelona. Sin embargo, Atlético de Madrid no estaría dispuesto a negociarlo con el conjunto catalán, pese a que habría recibido una propuesta cercana a los 100 millones de dólares.
Barcelona, Arsenal y una negociación contrarreloj
En las últimas semanas también apareció Arsenal como interesado y habría realizado una propuesta económica superior. No obstante, el delantero rechazó esa posibilidad por cuestiones familiares vinculadas con las condiciones migratorias para residir en Inglaterra tras el Brexit.
La relación con Atlético quedó todavía más expuesta durante el encuentro del último fin de semana ante Villarreal. Álvarez fue convocado y recibió silbidos desde las tribunas. Además, se retiró del campo separado del resto del plantel mientras sus compañeros saludaban a los hinchas.
El tiempo para encontrar una solución se acortó considerablemente, publicó NA.
El mercado de pases cerrará el martes 1° de septiembre, por lo que las partes disponen de cuatro días para resolver el conflicto. Si no prospera una transferencia, Álvarez deberá permanecer en Atlético de Madrid, aunque su situación deportiva quedaría condicionada por el enfrentamiento con la institución.