La caída de ventas en la industria del neumático volvió a impactar de lleno sobre la producción nacional. Pirelli, una de las únicas dos fabricantes de neumáticos que continúan operando en el país, anunció que paralizará completamente su planta durante una semana en junio y reducirá su esquema de funcionamiento a partir del segundo semestre.
La empresa, filial de la multinacional italiana y con planta en Merlo, comunicó a los representantes gremiales que detendrá la producción entre el 15 y el 21 de junio. La medida fue justificada por la necesidad de adecuar los niveles de fabricación a una demanda que continúa en descenso tanto en el mercado automotor como en el segmento de reposición.
Actualmente, la firma emplea a unos 650 trabajadores y concentra, junto a Bridgestone, la producción nacional de neumáticos. El panorama del sector se agravó tras el cierre de Fate, la única fabricante de capitales argentinos, que dejó de producir a mediados de febrero.
Menor demanda y ajuste de la producción
La decisión de Pirelli no constituyó un hecho aislado. Durante el fin de semana largo del 25 de mayo la compañía ya había suspendido temporalmente la actividad debido a la baja en las ventas. En ambas oportunidades se comprometió a abonar la totalidad de los salarios de los trabajadores afectados.
Sin embargo, la empresa también notificó un cambio estructural en su organización productiva. Desde julio, la planta dejará de operar bajo el esquema de funcionamiento continuo de lunes a domingo y pasará a trabajar únicamente de lunes a viernes.
La modificación impactaría especialmente sobre unos 150 operarios que actualmente cumplen turnos rotativos durante los fines de semana. En esos días las horas trabajadas se liquidan con recargos especiales, por lo que el cambio implicaría una reducción significativa en los ingresos mensuales de ese grupo de empleados.
Según trascendió a partir de consultas realizadas a trabajadores de la planta, quienes dejen de cumplir tareas durante sábados y domingos podrían experimentar una caída cercana al 27% en sus salarios de bolsillo.
La reacción sindical
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) cuestionaron la medida y aseguraron que ya realizaron una presentación formal ante la Secretaría de Trabajo para frenar su implementación.
El gremio sostuvo que la modificación del sistema laboral propuesta por la empresa requiere un análisis profundo debido a la complejidad de los cambios planteados. En ese sentido, consideró que cualquier alteración de las condiciones de trabajo debe ser discutida previamente con los representantes de los trabajadores.
A través de un comunicado, la organización sindical afirmó que la decisión anunciada por Pirelli es “ilegal” y remarcó que aún no dispone de toda la información necesaria para evaluar completamente el alcance de la propuesta.
Desde el sindicato también señalaron que, una vez que cuenten con todos los detalles técnicos del nuevo esquema laboral, elaborarán un informe destinado a los trabajadores para explicar con precisión las consecuencias que tendría la medida sobre las condiciones de empleo y los ingresos.
Un sector golpeado por las importaciones
La situación de Pirelli se produjo en un contexto particularmente complejo para la industria nacional del neumático. El cierre de Fate en febrero marcó un punto de inflexión para un sector que enfrenta una fuerte caída de la actividad y una creciente competencia de productos importados.
Fuentes vinculadas a la empresa de San Fernando habían señalado en aquel momento que la apertura comercial de los últimos años permitió el ingreso masivo de neumáticos provenientes de China a valores considerablemente más bajos que los de producción local.
Según explicaron, algunos productos importados llegan al mercado argentino con precios hasta un 40% inferiores, lo que genera dificultades para competir en igualdad de condiciones.
A ello se suman los mayores costos productivos que enfrentan las empresas radicadas en el país. Desde Fate habían advertido que varios países aplican subsidios e incentivos específicos para promover la fabricación y exportación de neumáticos, mientras que los productores argentinos carecen de herramientas similares.
La combinación entre la caída de la demanda, el avance de las importaciones y los elevados costos industriales configura un escenario complejo para el sector. En ese marco, la decisión de Pirelli de reducir su actividad refleja las dificultades que atraviesa una de las industrias manufactureras más importantes vinculadas a la cadena automotriz argentina.