Política Acuerdo bilateral para infraestructura e inversiones

Argentina y Estados Unidos lanzaron el Corredor Andes-Atlántico: qué sectores busca impulsar

Argentina y Estados Unidos anunciaron el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa orientada a promover inversiones de largo plazo en transporte, energía, minería e infraestructura digital y facilitar la conexión de sectores productivos con los puertos atlánticos.

23 de Septiembre de 2026
Corredor Andes-Atlántico: qué acordaron Argentina y EE.UU.. Archivo Elonce.

Argentina y Estados Unidos anunciaron el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa bilateral destinada a impulsar infraestructura vinculada con sectores estratégicos de la economía argentina y facilitar inversiones públicas y privadas de largo plazo. El proyecto comprende áreas como transporte, energía, minería e infraestructura digital.

 

El lanzamiento fue encabezado por el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, y el canciller argentino, Pablo Quirno, en el contexto de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ambos funcionarios ya habían firmado en febrero un marco bilateral sobre minerales críticos, que se encuentra vigente desde el 4 de febrero de 2026.

 

De acuerdo con la información difundida sobre la iniciativa, el corredor apunta a fortalecer la infraestructura que conecta sectores económicos argentinos con puertos del Atlántico y mercados externos. El esquema contempla la participación de empresas y herramientas de financiamiento estadounidenses.

 

 

Ferrocarriles, puertos y vías navegables

 

Uno de los principales ejes será el transporte. Argentina y Estados Unidos buscarán identificar proyectos considerados prioritarios para rehabilitar o ampliar ferrocarriles, vías navegables y puertos.

 

La iniciativa contempla oportunidades para que compañías estadounidenses participen en procesos de contratación o como proveedoras y subcontratistas en proyectos de infraestructura.

 

El objetivo planteado es mejorar la conexión entre las zonas productivas y las terminales de salida de las exportaciones argentinas, con especial atención a actividades como minería, petróleo y gas.

 

 

Vaca Muerta, otro de los ejes del corredor

 

La energía aparece como otro de los sectores centrales del Corredor Andes-Atlántico. El proyecto contempla promover el desarrollo comercial de los recursos de Vaca Muerta mediante inversiones, incorporación de tecnología y diferentes instrumentos financieros.

 

Entre las herramientas previstas se encuentran préstamos directos, garantías y seguros destinados a facilitar la llegada de capital, equipamiento y proveedores de servicios estadounidenses.

 

La participación de organismos financieros de Estados Unidos en inversiones argentinas no constituye un mecanismo completamente nuevo. En febrero, al anunciar el Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos, la Cancillería argentina informó que instituciones como el EXIM Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) trabajarían para respaldar financiamiento en sectores considerados críticos, junto al sector privado estadounidense.

 

 

Minerales críticos y cadenas de suministro

 

La minería también ocupa un lugar relevante. El corredor prevé identificar oportunidades vinculadas con el acuerdo sobre minerales críticos suscripto entre ambos gobiernos.

 

Ese instrumento, firmado por Quirno y Landau en Washington el 4 de febrero, establece un marco entre ambos países para el suministro relacionado con la minería y el procesamiento de minerales críticos. Según el registro oficial de tratados de Cancillería, el acuerdo entró en vigor el mismo día de su firma.

 

Dentro del nuevo corredor, la intención declarada es respaldar proyectos mineros y de procesamiento de esos recursos, al mismo tiempo que Estados Unidos busca diversificar sus cadenas internacionales de suministro.

 

 

Infraestructura energética y digital

 

La iniciativa no se limita a rutas comerciales y extracción de recursos. También contempla inversiones estadounidenses o respaldadas por ese país en oleoductos e infraestructura destinada a la generación y transmisión de energía.

 

Otro capítulo corresponde a la infraestructura digital. Argentina y Estados Unidos plantearon colaborar en el uso de tecnologías que ambos gobiernos consideren confiables y en la seguridad de plataformas y equipos vinculados con la inspección aduanera.

 

De esta manera, el proyecto reúne bajo un mismo esquema diferentes necesidades de infraestructura: desde el traslado físico de mercancías mediante trenes, puertos y vías navegables hasta energía, conectividad y herramientas digitales.

 

Cómo podrían financiarse los proyectos

 

Para respaldar los proyectos podrán utilizarse instrumentos de organismos estadounidenses como la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC), el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM) y la Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos (USTDA), además de inversiones privadas.

 

Por su parte, Argentina plantea continuar trabajando sobre su marco legal y regulatorio y las protecciones destinadas a las inversiones extranjeras, con el objetivo declarado de generar condiciones previsibles para las concesiones de infraestructura, indicó NA.

 

El anuncio se inscribe en un proceso más amplio de profundización de los vínculos económicos entre ambos países. El 5 de febrero de este año, Argentina y Estados Unidos firmaron un Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos. El registro de tratados de la Cancillería argentina indica actualmente que ese instrumento todavía no se encuentra en vigor.

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