REDACCIÓN ELONCE
Las adicciones en el entorno deportivo requieren especial atención debido a que determinadas conductas vinculadas inicialmente con el entrenamiento y la competencia pueden convertirse en señales de un problema mayor. Así lo explicó el doctor Mario Elizalde, quien abordó en el programa de GPS la prevención, la detección temprana y el acompañamiento frente a los consumos problemáticos.
Elizalde partió de una premisa central: “Los deportistas son seres humanos”, por lo que no están exentos de atravesar situaciones relacionadas con las adicciones. Además, aclaró que el fenómeno puede presentarse en diferentes prácticas deportivas, incluso en actividades como el ajedrez.
En ese sentido, explicó que la práctica deportiva produce endorfinas y genera una sensación de bienestar. Sin embargo, advirtió que pueden aparecer dificultades cuando la persona busca incrementar permanentemente ese estímulo.
Las señales de alerta en los deportistas
Entre los primeros indicadores, Elizalde mencionó el exceso de entrenamiento. Llegar sistemáticamente antes, quedarse después de los horarios previstos o buscar prolongar constantemente la actividad física pueden parecer inicialmente signos de compromiso, pero también requieren atención. "Cuando una persona empieza a extender el tiempo de actividad física, es probable que se esté conduciendo hacia la obsesión y esto es un signo de alarma", sostuvo.
Otra conducta que destacó es la negación de las lesiones. Según explicó, un deportista que continúa entrenando pese al dolor o minimiza una lesión puede estar atravesando una situación que requiere intervención. "Si una persona tiene una lesión y la niega, está pasando algo", remarcó.
A estas situaciones pueden sumarse cambios en los vínculos sociales, dificultades para descansar y el eventual recurso a sustancias para tranquilizarse o dormir. Por ese motivo, el disertante consideró fundamental que entrenadores, preparadores físicos, kinesiólogos, ayudantes y familiares observen modificaciones en las conductas habituales del deportista.
Cómo acompañar ante una conducta problemática
Frente a una señal de alarma, el especialista recomendó abordar la situación de manera clara y concreta. "Hay que hablar con esta persona en términos muy concretos, sin discursos muy largos", afirmó. Además, planteó que deben establecerse límites al entrenamiento y respetarse los tiempos necesarios para recuperarse de una lesión.
Si el deportista no logra reconocer el problema, consideró necesaria la participación de la familia y, posteriormente, una consulta profesional. Psicólogos y médicos pueden intervenir tempranamente para evitar lesiones crónicas, trastornos emocionales y un progresivo aislamiento social.
Apuestas online, otro riesgo creciente
El profesional también puso el foco en las apuestas online vinculadas al deporte, especialmente por la posibilidad de apostar en tiempo real mientras se desarrolla una competencia. Según indicó, esa dinámica incrementa los estímulos y permite modificar apuestas según lesiones, expulsiones o el desempeño de los jugadores.
El especialista advirtió que el juego problemático puede ocasionar consecuencias severas, entre ellas endeudamiento y un fuerte impacto sobre el entorno familiar. Ante ese escenario, sostuvo que existen dos niveles fundamentales de prevención: el acompañamiento dentro del hogar y la intervención estatal.
"Ahí tiene que estar la figura contenedora de los padres, del tutor, del adulto que controla estas cuestiones", expresó. Finalmente, reclamó controles públicos sobre las plataformas de apuestas: "El Estado debe dar las herramientas necesarias para que este mundo de apuestas sea absolutamente regulado".