La historia de Renata, la niña de San Salvador que conmovió a Entre Ríos por la lucha que libró contra una grave enfermedad hepática, volvió a emocionar. A un año de haber recibido el alta médica tras un trasplante de hígado realizado en el Hospital Garrahan, su mamá, Fátima, publicó una sentida carta en la que agradeció a quienes acompañaron a la familia durante el largo proceso de internación y recuperación.
La pequeña había logrado salir adelante gracias a un trasplante posibilitado por la donación en vida de su tía Andrea, aunque meses después debió afrontar una nueva internación por complicaciones que finalmente logró superar.
El mensaje recordó el largo camino que debieron recorrer, marcado por la internación, el trasplante, las terapias y los meses lejos de su hogar, hasta lograr que la pequeña pudiera regresar a su casa.
"Yo quiero vivir"
"Hoy se cumple un año de tu alta. Un año. Parece poco y parece todo", comienza la carta, en la que Fátima rememoró los momentos de incertidumbre vividos durante el tratamiento.
"La vida nos puso a prueba. Hospitales, trasplante, terapias, días lejos, muy lejos de casa. Días donde el miedo quería ganarnos. Pero vos, con esa mirada tuya, nos llenabas de orgullo y nos decías sin hablar: 'yo quiero vivir'", expresó la madre.
En otro pasaje, agradeció a Dios por haber acompañado a la familia durante todo el proceso y destacó el apoyo recibido en cada etapa.
El reconocimiento al Hospital Garrahan
Fátima también dedicó unas palabras al equipo del Hospital Garrahan, donde Renata recibió atención médica durante su tratamiento.
"Gracias a los médicos, a las enfermeras, al servicio de limpieza, a todos los que nos cuidaron y nos amaron. A los que no nos dejaron solas ni un día", escribió.
Además, sostuvo que la experiencia cambió profundamente su manera de ver la vida. "Gracias hija, por hacerme tan fuerte. Me enseñaste más en este año y medio que en toda mi vida. Me enseñaste a tener fe, a pedir ayuda, a recibir abrazos de desconocidos", manifestó.
El gesto que le dio una nueva oportunidad
Uno de los momentos más emotivos de la carta estuvo dedicado a Andrea, tía de Renata y donante del órgano que hizo posible el trasplante.
"Gracias tía Andrea. Gracias por no cambiar tu decisión de ser su donante, aunque te decían que era imposible, que eras una mujer sana para arriesgarte así. Tu amor le dio a Renata una segunda oportunidad. Eso no se olvida", expresó.
Finalmente, Fátima hizo extensivo el agradecimiento a todas las personas que acompañaron a la familia durante el proceso.
"Gracias a toda la gente que sin ser familia nos abrazó", concluyó la madre, al recordar el primer aniversario del alta médica de su hija.