Fueron más de 36 horas de intensa búsqueda. Liz Morkel, la pequeña de casi tres años, desapareció en horas de la tarde del sábado 14 de enero de 2017 en el balneario de Valle María.
Tras las primeras consultas entre la gente que se encontraba en el balneario, pensando que se había perdido entre la multitud, la desesperación se empezó a incrementar.
Durante un día y medio hubo rastrillajes por tierra y agua. Un domingo gris, con lluvias intensas complicaron las tareas y tornaron aún más angustiosa la situación, no sólo para sus familiares, sino para gran parte de la sociedad entrerriana y del país que tenía concentrados sus ojos en esta localidad entrerriana.
Los dichos de la hermanita, quien había señalado que había observado a Liz jugando en el agua y de repente "no la vio más", al igual que un perro rastreador que marcaba hacia el río hacían prever lo peor, aunque no se descartaba ninguna hipótesis, tal como difundió Elonce en aquel momento. Diversas versiones circularon en un domingo en el cual, producto del diluvio, llegó a cortarse la ruta 11 que conduce hacia Paraná.
<b>La noticia menos esperada</b>
Y la noticia menos esperada llegó en las primeras horas de la mañana del lunes 16. <a href='https://www.elonce.com/secciones/policiales/492027-la-peor-noticia-hallaron-sin-vida-a-la-nina-desaparecida-en-valle-marna.htm' target='_blank'>Un baqueano encontró el cadáver de la menor flotando aguas al sur donde ocurrió la tragedia. </a>
El responsable del dramático hallazgo fue Leandro, quien junto a su primo y su tío se habían ofrecido voluntariamente a ayudar en las tareas de rescate y se convirtió en uno de los protagonistas de la historia.
"Nos juntamos bien temprano para empezar la búsqueda. Nos subimos a la lancha y a 500 metros de la playa, mi primo la divisó y avisó. Vimos cómo estaba la criatura y enseguida apareció Prefectura y se encargó. Es muy difícil el final, no esperábamos encontrarla así", dijo a Elonce en aquel entonces visiblemente conmovido.
<b>Responsabilidades y emotivas despedidas</b>
En cuanto a los mayores que estaban a cargo de las nenas, se informó que el padre adujo que fue al baño y quedó a cargo de las mismas el abuelo. Según el relato reconstruido por los investigadores, el hombre se retiró un momento para ir hasta el lugar donde estaban instalados, cerca de un quincho y al regresar no la vio más.
Días después, Estela, la abuela materna de Liz Morkel, cargó contra el "padre, los abuelos y los tíos" paternos de la niña a quienes responsabilizó por lo ocurrido. Y no dudó en resaltar: "La descuidaron, fue una irresponsabilidad".
Liz tuvo en vilo a todos durante un día y medio. Y generó estupor el desenlace que arrancó lágrimas en gran cantidad de gente que jamás la había conocido.
"Ni te conocía y a tu familia tampoco ? te fuiste jugando....Que en paz descanses chiquita", fue uno de los <a href='https://www.elonce.com/secciones/sociedad/492033-los-emotivos-mensajes-de-la-gente-para-despedir-a-liz-quotte-fuiste-jugandoquot.htm' target='_blank'>emotivos mensajes</a>, entre miles, que empezaron a multiplicarse tras el penoso hallazgo.
El artista Cristian "Colo" Lescano, de la ciudad de Viale, plasmó en <a href='https://www.elonce.com/secciones/sociedad/492216-quoty-te-llora-el-rnoquot-el-poema-y-un-dibujo-para-recordar-a-liz-morkel.htm' target='_blank'>un dibujo el doloroso hallazgo del cuerpo sin vida de Liz Morkel y lo acompañó con un poema. </a>
<i>Te arrastró la vida el camalote. Inocencia pérdida, infancia olvidada..
juguete de río, entre vaivenes de olas tu alma se perdía,
pequeña inocencia que el sol acaricia... te fuiste por el cauce a donde florece la vida.
Destello de luz en la inmensidad del río... se pierde junto a estrellas que reflejan en su nido.
Cuna de flores, cosquillas de camalote, pequeña sonrisa que se mece dormida...
Te canta la luna canciones de cuna... te despierta la brisa con una caricia tibia... Te ilumina el sol esa piel de algodón.
Y te llora el río, pero es él quien te llena de amor.
Duerme tranquila pequeña princesa,
Qué te cuidaremos de las noches frías, descansa, abraza el río, ríe canta y juega.
Barquito de flores lilas, ve, ve en busca del horizonte.
Duerme, duerme tranquila niña de camalote, sonrisa dormida....</i>
<h5>A modo de reflexión </h5>
El tiempo ha transcurrido.<b> Pasaron 365 días de aquel domingo gris, oscuro, lluvioso y tormentoso. Liz descansa en paz. Pero últimamente han ocurrido hechos similares, no sólo en el río</b>. También se han repetido a lo largo y ancho del país.
<b>"El agua no tiene gajos"</b> de los cuales sostenerse, dice un hombre que peina canas a modo de reflexión, para llamar a atención en torno al cuidado que debemos tener cuando algún niño está jugando en la playa, cerca de una pileta o en otros lugares de recreación. <i>Elonce.com</i>