“La Reina de las Jineteadas” continuó a pleno en su segunda noche tras la suspensión del sábado por las intensas lluvias en la región. Elonce transmitió en vivo y recorrió el predio para rescatar el testimonio del público.
Diamante transitó este domingo la segunda noche de la 52º edición del Festival Nacional de Jineteada y Folclore tras la suspensión del sábado por las intensas lluvias en la región. Elonce recorrió el predio en vivo, en el marco de Nuestras Fiestas, que tiene como objetivo divulgar los diferentes eventos tradicionalistas, regionales, culturales, deportivos y artísticos de la provincia.
Una vez más, este notable evento que ha consagrado a la ciudad de Diamante como la capital nacional de la jineteada y el folclore entregó a los presentes, y a quienes lo vieron por la pantalla de Elonce, las presentaciones artísticas de Los Caldenes, Los Spiazzi, Mí sueño Chamamé, Mariela Campodónico, Maravillas Alemanas, los ganadores del Pre Diamante Dúo Navarro y el Ballet Emoveré sobre el escenario mayor "Carlos Santa María".
La jornada comenzó a las 20 horas con la primera ronda de jineteada en el Campo Lisardo Gieco y las 40 montas en Bastos que estaban previstas para el día sábado.
Los ganadores de esta categoría fueron; Damián Milovich, en El Malambo de Viganoni; Pepe Musin, en El Sarco Sosa; Eduardo Algañaraz, en La Mariposa de Sap; Leonardo Trevisán, en La Primavera de Sap; Aron Tor, en El Carpincho de Mendizabal; y Beto Álvarez, en La Manteca de Mendizabal.
Luego, se dio paso al escenario mayor con el Ballet Emoveré, que presentó 20 bailarines que interpretaron un cuadro litoraleño estilizado con ritmo de vals, rasguido doble y chamamé.
Seguidamente fue el turno de la acordeonista de Gualeguay, Mariela Campodónico. La intérprete, que ha participado en importantes festivales y acompañado a figuras de renombre, trajo su show instrumental. “Estar acá es estar en una fiesta que tan simplemente y tan grandemente cuida y mantiene sus raíces, de la tradición de la cultura y eso es muy importante”, expresó.
Otro de los números de la noche fue el Dúo Navarro, de Coronel Bogado. Esta banda está integrada por Agustín Vargetto, Nicolás Pérez, Elias Bressiani, Laureano Mijovilcevich, Julio Pérez y Mauro Córdoba, y fueron los ganadores del Pre Diamante sede Pavón, en la categoría Conjunto Musical.
El escenario “Carlos Santa María” recibió después a Los Caldenes; el grupo proveniente de La Pampa ofreció un show de folclore bien moderno, con temas que reflejan la vida en general.
“Estamos acá en Diamante señores, para disfrutar y para pasarla bien. Y Diamante está de fiesta”, afirmaron.
La jornada continuó con la segunda ronda de jineteadas y las 35 montas en clinas. En esta oportunidad se consagraron ganadores: Guillermo Nadal, en El Carau de C. Jacobo; Hugo Reyes, en El Ganso de Sosa; Pedro Osuna, en La Fortuna de Olier; Facundo Feijo, en La Poca Vista de Mendizabal; Matías Ricle, en el Catangón de Olier; y Nicolás Piczak en El Haz de Espada de Urriel.
Finalizada la actividad en el Campo Lisardo Gieco, se dio paso al escenario para la presentación de Los Spiazzi. Los músicos oriundos de Urdinarrain, que llevan como estandarte y bandera a la chamarrita, hicieron un repaso por su repertorio que le pone melodías a los paisajes, a los poetas y a los hombres de carne y hueso de la provincia de Entre Ríos.
A continuación se presentó la popular banda oriunda de Aldea San Juan, Maravillas Alemanas, con una alegre actuación que incluyó temas de variados estilos, polkas, vals, paso doble, entre otros.
La Reina de las Jineteadas terminó su segunda noche a pura bailanta y sapucay, de la mano de “Mi Sueño Chamamé”. El grupo diamantino encendió al público con su repertorio bien chamamecero.
Sobre “la reina de las jineteadas”
La conjunción de la tradición se completó en la segunda noche de “la reina de las jineteadas” con las montas que estaban previstas para este sábado; mientras que este lunes se harán las programadas para el domingo y se disputará la final.
El animador de jineteadas, Chano Izaguirre, explicó a Elonce que “el certamen tiene la dicha para los jinetes que participan que, en cada categoría, al ser clasificados, tienen la posibilidad de coronarse campeones en la final del lunes porque no es un campeonato".
“Somos mensajeros para hacerles conocer a las familias que comparten las fiestas, el sentimiento que uno tiene por nuestras costumbres, por nuestras jineteadas, y formar parte del suelo entrerriano es un orgullo porque somos hijos de la provincia y formamos parte del Festival”, ponderó el relator.
“El de Diamante es uno de los festivales más grandes del país”, pondero, por su parte, el tropillero oriundo de Costa Grande, Arturo Ecclesia.
“Los jinetes son elegidos por los tropilleros y eso se llama monta puesta; y, en lo posible, tratamos de no repetir los caballos”, explicó el hombre que se dedica a la cría de caballos para jineteadas, desde hace siete años.
De acuerdo a lo que mencionó Ecclesia, la cría de caballos para jineteadas inició en la provincia de Buenos Aires. “Se hace una manada, se enumeran las madres, y se destina un padrillo para completar la cría”, indicó al dar cuenta que “en la genética, se ve el caballo que tenga trascendencia de corcoveadores”.
“A la mayoría de los caballos se trata de domarlos para que sean mansos, pero el temperamento del animal es más rebelde y ese es el que no se deja amansar, por eso pasa a las tropillas”, indicó Ecclesia, quien integra la comisión organizadora del Festival al repasar que la encefalomielitis equina representó “un gran tropezón” para el espectáculo.
Los secretos de un jinete
Uno de los jinetes oriundo de Brasil, Lucas Saúco, quien por tercer año participa del Festival, reveló a Elonce que era su sueño llegar hasta “la reina de las jineteadas”. “Soy jinete desde mis 15 años y a mis 27 compito en la categoría crina limpia”, contó y reveló que la clave para una buena monta es “equilibrio y fuerza en las piernas”.
“Soy jinete porque es algo que nació conmigo y, pasando el tiempo, eso también va creciendo dentro y es algo inexplicable porque solo se siente”, evidenció el joven que había clasificado el viernes en la categoría crina limpia.
Para Saúco, la particularidad del público de Diamante radica en que “es muy presente, vibra mucho y le gusta mucho la jineteada”. “Esta es una fiesta muy organizada y de renombre, por eso todo jinete quiere llegar hasta acá”, ponderó el hijo de padres uruguayos.
Diamante es tradición
Diamante es tradición. Así puede dar fe Matías Jordán, quien es jurado y nieto de uno de los fundadores del Festival. En una charla con Elonce, contó sobre sus inicios en las jineteadas, a los diez años, como acarreador de caballos y reveló cómo fueron los comienzos de este evento.
Así también, Nazareno Chacón, el animador de la localidad santafesina de Esperanza, quien desde hace ocho años conduce la peña del Festival, enclavada en las instalaciones del club Tiro Federal de Diamante, regaló a Elonce una copla dedicada a la teleaudiencia. “El Festival de Diamante se diferencia de los grandes del país porque está en enmarcado en la historia del mes de enero y enclavado en la provincia de Entre Ríos y porque todos quienes venir a Diamante”, valoró.
Los testimonios
Exequiel y Valentín, dos jóvenes de Diamante, contaron que asisten al Festival desde hace años.
“Es una tradición de la ciudad, porque es algo que tenemos desde chiquitos y esperamos a que llegue la fecha para venir; para nosotros es una fiesta”, coincidieron tres jóvenes sentadas en la tribuna “de los gurises diamantinos”.
“Venimos desde siempre y hoy vinimos a alentar porque el Dúo Navarro son nuestros familiares”, comentó una pareja proveniente de la localidad santafesina de Coronel Bogado. “Nos une la familia y la cultura”, remarcaron.
Nicolás, de Santa Fe, vine el año pasado en moto y me encantó, por eso volví. No conocía la jineteada y me encantó”,
“Nos encanta la jineteada y después nos quedamos al baile”, coincidió una joven pareja de Carmona (departamento Paraná).
Otros jóvenes, bailarines del pericón nacional, destacaron que lo más les gusta del Festival es “estar entre amigos”.
Controles previos a los caballos
Ante la emergencia sanitaria nacional por encefalomielitis equina, este año, el Festival de Diamante no se realizará el tradicional desfile por las calles de la ciudad, ni el entrevero de tropillas entabladas. En el predio de la ciudad conocida como la "reina de las jineteadas", el Senasa realizará controles en los caballos y se prohibió la entrada de equinos con menos dosis de vacunas.
Al respecto, la encargada del grupo de veterinarios, Antonela Re, explicó a Elonce que, “a causa del problema nacional por los casos de encefalomielitis equina, hace meses, empezaron las reuniones con los miembros de la comisión organizadora, para determinar qué se iba a exigir y este año, por primera vez, se pudo cumplir con la posibilidad para hacer un control más estricto”.
“A medida que iban llegando las tropillas, se controló caballo por caballo; se solicitaron su identificación y certificados sanitarios al día (lo cual incluye Vacuna de Encefalomielitis y de Influenza)”, confirmó la especialista al ratificar que se controlaron, aproximadamente, 260 caballos. Y agregó: “Una vez que los animales pasaron la prueba, en el campo de jineteada y previo a cada noche, se hace otro control para que estén correctamente vacunados”.
“Por ser la primera vez, fue muy bueno el control”, ponderó Re y destacó la predisposición de los dueños de los animales. “Todos cumplieron con las exigencias y vinieron tranquilos, lo que nos facilitó ampliamente el trabajo a los veterinarios”, agradeció.
Para la veterinaria, “el caballo es un ser muy inteligente, que transmite mucho y es muy perceptivo, porque también captan cómo está uno y así se comportan también”. “El caballo es uno de los animales más pacíficos que puede haber, me encantan trabajo todos los días con ellos y ojalá lo pueda seguir haciendo”, agradeció la especialista.
Pilchas gauchas
En una recorrida por los puestos de artesanos y emprendedores, Elonce mostró el stand de Juan Domingo Luna, oriundo de Federal, quien exhibió los cuchillos de marca El Ciervo que tenía a la venta
“Un cuchillo de acero inoxidable con defensa, botones de alpaca y encabado en ciervo, y sobre el se puede tallar, ronda los 25.000 pesos con la vaina”, indicó. También mostró otros cuchillos hechos con discos de sembradora, “que gustan mucho a la gente de campo porque tienen buen peso y al ser enteriza, se la puede usar para el golpe”. Y entre los facones, que son parte de la vestimenta gauchesca, exhibió ejemplares con distintos cabos. “Es un producto que se vende muy bien en los festivales y ronda los 25.000 pesos”, especificó el chuchillo.
El artesano también exhibió cuchillos para coleccionar que usan pescadores y cazadores; y llaveritos con forma de cuchillos, “que también son usados para limpiar las máquinas agrícolas”.
Gustavo Mafini, de Oro Verde, por su parte, quien se dedica a las artesanías en cuero crudo, dio cuenta de la venta de cabezadas, riendas, rebenques y algo de platería antigua. “Si el jinete va a montar en pelo, tiene que llevar una soga de tiento pescuecero y un rebenque; mientras que, en el basto, bocado con riendas, rebenque, además de los estribos y la encimera”, contó reveló que “un rebenque ronda los 45.000 pesos”.
El hombre comentó a Elonce que, desde hace 11 años, se dedica a fabricar la corona y el centro a la paisana nacional, primera y segunda princesa, pero este año no se eligen esas figuras en el Festival.
Marcelo, de Paraná, en tanto, mostró sus productos de alpaca, cobre y bronce, además mates y bombillas. “Las bombillas fijas rondan entre los 4.000 y 5.000 pesos; y las desarmable, de 7.000 pesos”, mencionó al respecto.
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(Elonce)