El ejemplar fue descubierto durante la madrugada del sábado en una oficina interna de una gomería de Los Juríes. Tras comprobar que no presentaba lesiones, agentes de fauna lo trasladaron hasta una zona segura.
Un aguará guazú protagonizó una inesperada aparición durante la madrugada del sábado en una gomería de Los Juríes, localidad ubicada en la provincia de Santiago del Estero. El animal fue encontrado acurrucado en una de las oficinas internas del establecimiento.
La presencia del ejemplar causó sorpresa entre los trabajadores y vecinos del lugar. Pese al inusual escenario, permaneció tranquilo y no manifestó comportamientos agresivos cuando fue descubierto dentro del comercio.
Ante el hallazgo, los responsables de la gomería dieron aviso a las autoridades. Personal de la Policía de Santiago del Estero y agentes de la Dirección de Bosques y Fauna se dirigieron al establecimiento para intervenir.
El aguará guazú se encontraba en buen estado
Los especialistas examinaron al animal y constataron que no presentaba heridas visibles. De acuerdo con la información difundida, el ejemplar se encontraba en condiciones adecuadas para regresar a su hábitat.
Luego de la revisión, fue retirado cuidadosamente de la gomería y trasladado fuera del casco urbano. Las autoridades seleccionaron una zona segura para concretar su liberación y evitar que volviera a ingresar en un sector poblado.
El procedimiento permitió que el aguará guazú fuera reinsertado en su ambiente natural sin que se registraran inconvenientes. Tampoco hubo personas heridas durante la intervención realizada en el establecimiento.
Qué hacer ante la aparición de fauna silvestre
A partir del episodio, organismos ambientales recordaron que los avistamientos de animales silvestres en sectores urbanos deben comunicarse inmediatamente a las autoridades competentes. También recomendaron evitar acercarse, perseguirlos o intentar capturarlos sin asistencia especializada.
La intervención profesional permite proteger tanto al ejemplar como a quienes se encuentran en el lugar. Aunque su aspecto y tamaño pueden generar temor, el aguará guazú es un animal solitario que generalmente intenta mantenerse alejado de las personas.
Su llegada a zonas habitadas puede estar relacionada con el desplazamiento entre ambientes naturales y la modificación de su hábitat. La expansión urbana, las actividades productivas y la fragmentación de los ecosistemas incrementan las posibilidades de estos encuentros.
Una especie vulnerable en Argentina
El aguará guazú, cuyo nombre científico es Chrysocyon brachyurus, es el cánido de mayor tamaño de Sudamérica. Se distingue por sus patas largas, su pelaje rojizo y una crin oscura ubicada sobre el cuello.
La especie habita principalmente en pastizales, llanuras, sabanas y humedales de Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú. Tiene hábitos solitarios y desarrolla la mayor parte de su actividad durante la noche o al atardecer.
Está catalogado como “casi amenazado” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y como “vulnerable” en Argentina. Entre sus principales amenazas se encuentran la pérdida de hábitat, los atropellamientos en rutas y las enfermedades transmitidas por perros domésticos.