El complejo hidroeléctrico incorporará un sistema sonoro destinado a advertir a pobladores cercanos frente a escenarios extremos. La medida se enmarca en un plan preventivo que busca mejorar la respuesta ante contingencias de muy baja probabilidad.
La represa de Salto Grande avanza en la implementación de un nuevo sistema de prevención destinado a mejorar la capacidad de respuesta ante posibles situaciones de riesgo hídrico. La iniciativa contempla la instalación de sirenas que permitirán alertar de forma inmediata a poblaciones ubicadas en las cercanías del complejo, especialmente en sectores aguas abajo.
Según se informó a través de un comunicado de la Comisión Técnica Mixta (CTM), remitido a Diario Río Uruguay, el dispositivo estará orientado a cubrir áreas situadas hasta aproximadamente cinco kilómetros del complejo hidroeléctrico. La activación del sistema está prevista únicamente ante una Alerta Roja, considerada como un escenario de muy baja probabilidad.
El proyecto forma parte del Plan de Acción Durante Emergencias de Salto Grande (PADE-SG), una herramienta que establece protocolos específicos para actuar frente a eventos extremos vinculados al comportamiento del río.
Instalación en puntos estratégicos
El equipamiento será instalado en torres de cruce ubicadas en sectores clave de la región. En Concordia, se colocarán a la altura del camping La Tortuga Alegre, mientras que en el lado uruguayo estarán emplazadas en el Parque José Luis, en la ciudad de Salto, según informó Diario Río Uruguay.
El sistema estará compuesto por dos conjuntos de sirenas, paneles solares, baterías y dispositivos de comunicación. Su control y eventual activación manual se realizará desde el propio complejo de Salto Grande, lo que permitirá una rápida intervención en caso de ser necesario.
De acuerdo a lo detallado por las autoridades, la disposición de estos puntos busca garantizar que la señal sonora alcance a la mayor cantidad de población dentro del área de cobertura definida.
Tecnología y prevención
El equipamiento, de origen alemán, cuenta con sistemas redundantes tanto en energía como en comunicación. Esta característica permite asegurar su funcionamiento incluso ante contingencias que afecten el suministro eléctrico o los canales habituales de transmisión.
Además, dispone de mecanismos de protección ante posibles intrusiones informáticas y evita activaciones accidentales, lo que refuerza la confiabilidad del sistema. Desde la CTM destacaron que se trata de tecnología alineada con estándares internacionales aplicados en infraestructuras de gran escala.
El ingeniero Guillermo Collazos, jefe del Área de Hidrología, explicó que el proyecto comenzó en julio de 2025 con la participación de empresas contratistas, la asistencia del Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP) y el acompañamiento institucional de las autoridades del organismo binacional.
Desde Salto Grande señalaron que la incorporación de estas sirenas no solo apunta a fortalecer los mecanismos de alerta, sino también a generar mayor conciencia en la población sobre la gestión del riesgo hídrico en la región.